Para convertirte en mi rey
Se puede ser un león, el rey de los animales,
de todos respetados, y sin embargo,
sentir el dolor en carne propia
como un vulgar herbívoro
Durante su vida, Gayndé-el-León había cazado y descuartizado muchos animales, sin nunca herirse. Pero, en su última caza, una esquirla de hueso penetró a traición entre las almohadillas de su pata derecha delantera y sufría horrores, como si tuviera mil heridas. Las garras del león estaban infestadas por restos de carne podrida y la pequeña herida se había infectado. Por más que Gayndé lamiera los espacios interdigitales donde se hallaba el dolor, no conseguía sacar la esquirla. Cada día era peor que el anterior. Ya no podía poner la pata en el suelo sin que el más leve apoyo le provocara unos dolores agudos, como si pequeñas lanzas afiladas remontasen por el canal de sus neuronas hasta crisparle el corazón. Además de los dolores que experimentaba en su carne, existía un dolor más desgarrador que le hacía sufrir aún más: el hecho de que en todo el país conocieran su desgracia y hablasen de él.- ¿Acaso no pueden callarse? ¡Qué les importa si me duele la pata! Rugía enfadado entre gemidos de dolor. Y tenía también otro disgusto: le era imposible cazar. ¿Entonces no le iba a quedar más remedio que morirse de hambre o, incluso, de gangrena? Los buitres carroñeros ya se agrupaban a poca distancia de su antro, a la espera de su muerte. Un mirlo azul color-del-tiempo anidaba cada año en las proximidades. La presencia de los carroñeros importunaba a este delicado mirlo. Con la esperanza de verlos marchar, se atrevió a pedir la palabra al rey, cosa que, en sus diez años de vecindad, no había intentado jamás. - No soy más que un pobre mirlo metálico y sé cuán grande es mi audacia al dirigirte la palabra, pero creo conocer a alguien que podría curarte...Cuando se sufre, se acepta cualquier tipo de esperanza.Gayndé no regañó al ave temeraria.- ¡Habla! -dijo-¿Quién es?- Un hombre.Tal fue el rugido de Gayndé que llegó a desplazar el aire hasta el mirlo azul, que se vio con todas las plumas del buche engrifadas. - ¡Te estás burlando! Te aprovechas de mi debilidad actual, que me impide arrojarme sobre ti para aplastar tu pequeñez. ¡Deja que me recupere y te enseñaré a tener el respeto debido a mi persona! - Que su Señoría no se tome a mal mis palabras. El hombre es un pastor en trashumancia, he visto su poder. Una oveja del pueblo había recibido un dardo de un puerco-espino, un animal que, cuando se enfada, lanza sus púas como un arquero sus flechas. Su dueño no sabía qué hacer. Cogió la oveja y se la llevó a hombros hasta el pastor. Éste supo retirar la púa sin abrir la herida y le curó con hierbas. La oveja, curada y alegre, ahora salta en medio del rebaño con sus corderos. - ¡Y crees tú que un cuero de león se trata de la misma manera que la piel de una oveja que se desgarra por un sí o por un no!, rugió el irascible Gayndé. ¡Lárgate! Sólo con verte, me irrito.Pero, por la noche, al sentir el dolor cada vez más fuerte, el león volvió a llamar al mirlo azul. -Si tu insolencia te hace creer que el hombre puede, no tanto curarme, pues no llego a pedir tanto, sino aliviarme, ¡corre a buscarlo! Es que ya no puedo más. Los pastores se pasan la vida con los animales. Conocen todas las lenguas de cada uno. El pastor comprendió el mensaje del mirlo, pero se negó a moverse. En demasiadas ocasiones había tenido que defender su ganado contra los ataques de un león, éste u otro, durante la estación de las lluvias, cuando las gacelas encuentran un lugar donde abrevarse Al no poder sorprenderlas cuando van a beber al río, las fieras se conforman con los ganados de los pueblos, que saben muy bien encontrar. - Gayndé está sufriendo mucho, insistió el mirlo. Negarle tu ayuda es insultar al buen Genio que te dio unas manos que saben curar. El temor a contrariar a un Genio es mayor que el miedo que inspira la visita a un león moribundo. La temeridad del pastor temía menos penetrar en el antro del león que enfrentarse con la ira de un Genio. Y además, no le gustaba ver sufrir a los animales, y el león, por rey que fuera, no dejaba de ser un animal. - Aquí me tienes, sin azagaya, con la palma de las manos abierta en signo de paz, dijo con una voz blanca al presentarse a la entrada de antro. Tú sufres y yo puedo aliviarte. Al principio, es posible que te haga daño, ¿sabrás tener valor? ¡Hablar de valor a un león! Gayndé rugió enfurecido. Al mismo tiempo, hizo un movimiento involuntario que acentuó su dolor latente, de manera que el rugido se terminó en un quejido compasivo.El pastor se sintió un poco menos temeroso. -Invoco a mi Fetiche protector. Me vengará si te vuelves contra mí cuando te vaya a doler, advirtió el pastor al abrir su cuchillo, después de haberse sentado y de haber colocado despacito la pata enferma en su falda. - Lo ves -añadió, hablando al rey como si fuese un niño-, éste es el trozo de hueso metido en tu carne que te hace sufrir. Cuando lo haya sacado, todo irá mucho mejor. Entonces, apretaré tu pata para que salga el pus. Podrás lamerte y, en el espacio de media luna, ya no habrá nada. Durante toda la operación, Gyandé-el-León permaneció sin un gemido. No dijo nada. Tampoco dio las gracias luego. El pastor salió del antro andando hacia atrás, pues se temía que el león le agarrara por detrás, ahora que ya podía apoyarse en su pata. Transcurrió una media luna. Una noche, cuando el pastor, enrollado en sus pieles, iba a dormirse en medio de su ganado, oyó un rugido. - Ahí viene mi recompensa, dijo, agarrando la azagaya. ¿Por qué habré caído en la estupidez de escuchar al mirlo y de curar a este león? El grito del león siempre asombra, incluso, cuando quiere expresar cosas amables.- No pude venir antes, decía el rugido. Ahora me encuentro bien. Vuelvo a cazar. Te traigo, en agradecimiento, la primera presa que he matado, la más bella, la más difícil de conseguir. El león venía arrastrando un búfalo entero. Tan enorme que todo el pueblo recibió su parte. ¡Si los hombres tuvieran tanta generosidad como el león, serían los dueños del mundo!¡Y tú que me has escuchado, sé noble y generoso como el león, y serás mi rey !
Es un blog sin animo de lucro, sin animo de ofender y sin animo de nada excepto de informar, compartir, recrear, recordar y expandir todo aquello que pasa en el mundo y que afecta nuestras mentes y corazones.
miércoles, 28 de marzo de 2007
domingo, 18 de marzo de 2007
¿Por que no iran tambien los del PP a Irlanda?
El pacto del hombre que nunca pactaba
El futuro del Ulster está en manos del líder unionista, Ian Paisley, que debe alcanzar un acuerdo con el Sinn Fein
WALTER OPPENHEIMER - Londres - 18/03/2007
El hombre que en 1959 incitaba a la expulsión de los católicos de Shankill Road, uno de los enclaves protestantes de Belfast; el hombre que decía que el Papa es el Anticristo y que los católicos no son cristianos; el hombre que decía que no pactaría con los republicanos del IRA-Sinn Fein "¡nunca, nunca, nunca!", ese hombre tiene el proceso de paz de Irlanda del Norte en sus manos y está a punto de aceptar un pacto que le coronaría a él, Ian Paisley, como jefe del Gobierno de la provincia y al antiguo terrorista del IRA reconvertido a político del Sinn Fein, Martin McGuinness, como su número dos.
"Blair ha estado brillante seduciendo a Paisley", dice el especialista Paul Bew
Nada es seguro -nunca nada es seguro en la política del Ulster- pero todo indica que Paisley, reforzado tras el triunfo en las recientes elecciones, ha decidido ya aceptar el compromiso histórico de pactar con el Sinn Fein y abrir así las puertas al restablecimiento de la autonomía, suspendida desde octubre de 2002. Pero está por ver que ese compromiso vaya a llegar antes de que expire el plazo fijado por los Gobiernos de Londres y Dublín: el lunes 26 de marzo.
Dicen que Ian Paisley, siempre amigo de irse a los extremos, sólo ha aceptado un compromiso una vez en su vida política. Fue en 1971, cuando fundó junto a un abogado protestante y tan extremista como él, Desmond Boal, el Partido Unionista Democrático (DUP). Paisley quería llamarle Partido Unionista Protestante, pero aceptó las presiones de Boal para cambiar la referencia religiosa al protestantismo por la referencia política a la democracia.
Al reverendo Paisley, moderador de la Iglesia Presbiteriana Libre del Ulster y ministro de los Mártires del Memorial Libre Presbiteriano, le tienta convertirse en ministro principal a sus 80 años, pero también le tienta romper los plazos establecidos.
En una encuesta publicada esta semana por el diario The Belfast Telegraph entre los 36 nuevos diputados del DUP, de los 27 que contestaron, cuatro no saben si habrá o no acuerdo, otros cuatro creen que la cosa va para largo y otros cuatro dicen que todo depende del Sinn Fein. Los 15 restantes creen que más pronto que tarde habrá acuerdo, pero sólo cinco piensan que será antes del día 26 o justo después de acabar el plazo. Los demás creen que será antes del verano -es decir, antes de que Blair se jubile- salvo dos, que creen que será después del verano.
El propio Paisley ha dado bastantes pistas a favor del acuerdo, pero nunca lo ha dado por hecho y jamás se ha sentido públicamente obligado por el calendario. El líder unionista se ve con las manos libres después de su triunfo electoral. No sólo porque ha quedado claramente como el primer partido (36 escaños frente a 28 del Sinn Fein, 18 de los unionistas moderados del UUP y 16 los nacionalistas católicos del SDLP) sino porque los extremistas, los unionistas disidentes que concurrieron a las elecciones proclamando su absoluta oposición a pactar con el Sinn Fein, fracasaron de manera espectacular. Igual que los republicanos opuestos a la decisión del Sinn Fein de reconocer a la policía de Irlanda del Norte si se restablece la autonomía. "Puedo ir un poco más lejos porque la gente está conmigo", ha declarado estos días.
De alguna manera, Paisley aparece por primera vez como un hombre de centro. En su mismo partido está entre el sector que aún es reticente al compromiso histórico y los pragmáticos que creen que es el momento. Incluso sus relaciones con Tony Blair, tradicionalmente difíciles, parecen atravesar un momento dulce. Según el diario The Guardian, el muy creyente primer ministro ha echado mano de la religión para conquistar al duro Paisley. El líder unionista ha confirmado que en el último año se han intercambiado libros sobre religión. "Hemos compartido libros que creía que sería bueno para él leer y estoy seguro de que los ha leído. Siempre lleva libros consigo", ha declarado el reverendo al diario.
Paul Bew, profesor de política irlandesa en la universidad de Queens, en Belfast, y recientemente nombrado lord, cree que "Blair ha estado brillante seduciendo a Paisley". "Es la más increíble historia de amor, el último gran romance blairista", opina lord Bew, en tiempos asesor de David Trimble, entonces gran rival de Paisley.
Pero el dinero, mucho más que el amor, puede acabar siendo la llave que abra las puertas del compromiso, el restablecimiento de la autonomía y el final simbólico del conflicto de Irlanda del Norte. Paisley -y en esto todos los partidos están de acuerdo- quiere un sustancial paquete financiero, que algunos calculan en 1.500 millones de euros y que incluye la eliminación del nuevo sistema de tasas al consumo de agua en la provincia.
Los partidos norirlandeses quieren también un nuevo sistema fiscal que reduzca al 12,5% el tipo del impuesto de sociedades, la fórmula mágica que ha permitido a la República de Irlanda -bien cebadas las arcas públicas con ayudas de la Unión Europea- pasar de ser uno de los países más pobres a ser uno de los más ricos de Europa. Al menos en las estadísticas de riqueza media por habitante.
El futuro del Ulster está en manos del líder unionista, Ian Paisley, que debe alcanzar un acuerdo con el Sinn Fein
WALTER OPPENHEIMER - Londres - 18/03/2007
El hombre que en 1959 incitaba a la expulsión de los católicos de Shankill Road, uno de los enclaves protestantes de Belfast; el hombre que decía que el Papa es el Anticristo y que los católicos no son cristianos; el hombre que decía que no pactaría con los republicanos del IRA-Sinn Fein "¡nunca, nunca, nunca!", ese hombre tiene el proceso de paz de Irlanda del Norte en sus manos y está a punto de aceptar un pacto que le coronaría a él, Ian Paisley, como jefe del Gobierno de la provincia y al antiguo terrorista del IRA reconvertido a político del Sinn Fein, Martin McGuinness, como su número dos.
"Blair ha estado brillante seduciendo a Paisley", dice el especialista Paul Bew
Nada es seguro -nunca nada es seguro en la política del Ulster- pero todo indica que Paisley, reforzado tras el triunfo en las recientes elecciones, ha decidido ya aceptar el compromiso histórico de pactar con el Sinn Fein y abrir así las puertas al restablecimiento de la autonomía, suspendida desde octubre de 2002. Pero está por ver que ese compromiso vaya a llegar antes de que expire el plazo fijado por los Gobiernos de Londres y Dublín: el lunes 26 de marzo.
Dicen que Ian Paisley, siempre amigo de irse a los extremos, sólo ha aceptado un compromiso una vez en su vida política. Fue en 1971, cuando fundó junto a un abogado protestante y tan extremista como él, Desmond Boal, el Partido Unionista Democrático (DUP). Paisley quería llamarle Partido Unionista Protestante, pero aceptó las presiones de Boal para cambiar la referencia religiosa al protestantismo por la referencia política a la democracia.
Al reverendo Paisley, moderador de la Iglesia Presbiteriana Libre del Ulster y ministro de los Mártires del Memorial Libre Presbiteriano, le tienta convertirse en ministro principal a sus 80 años, pero también le tienta romper los plazos establecidos.
En una encuesta publicada esta semana por el diario The Belfast Telegraph entre los 36 nuevos diputados del DUP, de los 27 que contestaron, cuatro no saben si habrá o no acuerdo, otros cuatro creen que la cosa va para largo y otros cuatro dicen que todo depende del Sinn Fein. Los 15 restantes creen que más pronto que tarde habrá acuerdo, pero sólo cinco piensan que será antes del día 26 o justo después de acabar el plazo. Los demás creen que será antes del verano -es decir, antes de que Blair se jubile- salvo dos, que creen que será después del verano.
El propio Paisley ha dado bastantes pistas a favor del acuerdo, pero nunca lo ha dado por hecho y jamás se ha sentido públicamente obligado por el calendario. El líder unionista se ve con las manos libres después de su triunfo electoral. No sólo porque ha quedado claramente como el primer partido (36 escaños frente a 28 del Sinn Fein, 18 de los unionistas moderados del UUP y 16 los nacionalistas católicos del SDLP) sino porque los extremistas, los unionistas disidentes que concurrieron a las elecciones proclamando su absoluta oposición a pactar con el Sinn Fein, fracasaron de manera espectacular. Igual que los republicanos opuestos a la decisión del Sinn Fein de reconocer a la policía de Irlanda del Norte si se restablece la autonomía. "Puedo ir un poco más lejos porque la gente está conmigo", ha declarado estos días.
De alguna manera, Paisley aparece por primera vez como un hombre de centro. En su mismo partido está entre el sector que aún es reticente al compromiso histórico y los pragmáticos que creen que es el momento. Incluso sus relaciones con Tony Blair, tradicionalmente difíciles, parecen atravesar un momento dulce. Según el diario The Guardian, el muy creyente primer ministro ha echado mano de la religión para conquistar al duro Paisley. El líder unionista ha confirmado que en el último año se han intercambiado libros sobre religión. "Hemos compartido libros que creía que sería bueno para él leer y estoy seguro de que los ha leído. Siempre lleva libros consigo", ha declarado el reverendo al diario.
Paul Bew, profesor de política irlandesa en la universidad de Queens, en Belfast, y recientemente nombrado lord, cree que "Blair ha estado brillante seduciendo a Paisley". "Es la más increíble historia de amor, el último gran romance blairista", opina lord Bew, en tiempos asesor de David Trimble, entonces gran rival de Paisley.
Pero el dinero, mucho más que el amor, puede acabar siendo la llave que abra las puertas del compromiso, el restablecimiento de la autonomía y el final simbólico del conflicto de Irlanda del Norte. Paisley -y en esto todos los partidos están de acuerdo- quiere un sustancial paquete financiero, que algunos calculan en 1.500 millones de euros y que incluye la eliminación del nuevo sistema de tasas al consumo de agua en la provincia.
Los partidos norirlandeses quieren también un nuevo sistema fiscal que reduzca al 12,5% el tipo del impuesto de sociedades, la fórmula mágica que ha permitido a la República de Irlanda -bien cebadas las arcas públicas con ayudas de la Unión Europea- pasar de ser uno de los países más pobres a ser uno de los más ricos de Europa. Al menos en las estadísticas de riqueza media por habitante.
jueves, 15 de marzo de 2007
Iberoamérica entre dos aguas
Joaquín Arriola
De unos años acá, el panorama latinoamericano parece haber dado un vuelco. A partir del 2004 América Latina ha experimentado tasas de crecimiento desconocidas desde los años setenta. Pero esta evolución económica se está produciendo en paralelo con un proceso de transformación política de largo alcance, que afecta a un número importante de países, que hace menos de un lustro se encontraban sumidos en el estanc
amiento económico y la parálisis política provocada por gobiernos corruptos e incapaces de proponer alternativas a la situación de deterioro político y social generada por la aplicación de los modelos neoliberales.
La señal de que algo comenzaba a cambiar en el panorama iberoamericano provino de la victoria de Lula y el Partido de los Trabajadores en Brasil. Victoria por la mínima, con una correlación de fuerzas parlamentaria y regional muy complicada, pero que anunció desde un principio la voluntad de sustraerse al dominio norteamericano sobre las políticas internas en internacionales del principal país del subcontinente.
La derrota de Menem y el peronismo liberal en Argentina y su sustitución por el regeneracionismo de la izquierda peronista representada por Nestor Kirchner, la victoria de Hugo Chávez en Venezuela , de Tabaré Vázquez y el Frente Amplio en Uruguay, de Evo Morales y el movimiento indigenista en Bolivia, y recientemente de Rafael Correa y su grupo de intelectuales radicales en Ecuador, e incluso la victoria del FSLN del empresario Daniel Ortega en Nicaragua, son por ahora los casos de nuevos gobiernos opuestos abiertamente al proyecto de integración propugnado por Estados Unidos, y dispuestos -unos más, otros menos- a promover el rescate de los recursos nacionales y a reforzar estrategias de desarrollo autocentrado. Pese a sus grandes diferencias, todos estos gobiernos ejemplifican el agotamiento del ciclo económico y político de hegemonía del neoliberalismo.
En Uruguay y Venezuela hay presencia de miembros del partido comunista en los gobiernos. Aldo Rebelo, del PCdoB, ha sido el presidente de la Cámara de Diputados de Brasil, en la alianza de apoyo al gobierno de Lula. Esta presencia comunista en la acción de gobierno muestra con claridad el fracaso de la estrategia de tierra quemada aplicada con las dictaduras militares y las políticas extremistas de mercado de las últimas décadas.
Modelos en disputa
Se puede decir que en América Latina hay actualmente en pugna dos modelos de acumulación, cuyo arquetipo son respectivamente Chile y Venezuela. Y también dos modelos de integración/globalización, representados por México y Brasil.
Chile es el caso de estudio que se presenta cuando se quiere ilustrar las bondades del modelo capitalista neoliberal. El control del proceso de transición de la dictadura a la democracia por el capital internacional y oligárquico, permitió pactar el traspaso del poder político, a cambio del compromiso de las fuerzas de gobierno (democristianos, socialistas) de comprometerse al mantenimiento del modelo económico. El importante apoyo estadounidense al proceso se orientó a disponer de un "modelo de buen comportamiento", que se pudiera exportar al resto de Iberoamérica. Sin embargo, el deterioro social y económico provocado en Latinoamérica por el neoliberalismo ha sido tan profundo, que el buen ejemplo no ha cuajado como el modelo estándar de transición a un nuevo ciclo político y económico.
Venezuela viene a representar en este sentido la alternativa al post-neoliberalismo. En clara ruptura con este modelo, busca desarrollar nuevas vías de desarrollo endógenos, colocando a las masas empobrecidas en el centro de la nueva acción de gobierno. Otros países, sin tener una proyección alternativa de tanto alcance, aspiran a recuperar el control sobre el proceso de acumulación interno en una especie de reinvención de las estrategias nacionalistas que se aplicaron en lo cincuenta y sesenta, promoviendo nuevas formas de regulación de la economía y una nueva participación del estado como actor principal. En este sentido, Bolivia no supone una alternativa diferente a estas dos últimas opciones. La principal novedad que aporta el gobierno de Evo Morales es ser expresión de la toma de conciencia política de un actor hasta ahora marginado, pero mayoritario en los países andinos, que son los indígenas. Hasta qué punto va a radicalizar el proceso la presencia y el protagonismo de este nuevo actor político, que conforma la gran mayoría de los desposeídos y marginados en países como Perú, Ecuador, Bolivia y Guatemala, es algo que está por ver.
Otro elemento relevante del panorama de cambio es la aspiración a la integración regional, como contrapeso al dominio de Estados Unidos en la región. Este país, ha ofrecido a México la versión más completa de lo que propone con su plan integracionista liberal al resto de las Américas. Al incorporar a México al Tratado de Libre Comercio (mercado único para mercancías y capitales, no para personas), busca cortar la influencia de los sectores de izquierda que plantean alternativas en cierta media contrarias al control norteamericano de la economía nacional. Por ahora, esto solo se está logrando mediante continuos fraudes electorales que si por ahora han evitado la llegada del PRD al poder, ha sido a costa de un desgaste político creciente del sistema, que ya se h llevado por delante el régimen de PRI (cuando hubo que ceder el poder a partido del capital multinacional, el PAN, para hurtar la victoria del PRD de Cuauhtémoc Cárdenas), o provocando un nuevo fraude electoral a costa de a deslegitimación institucional sin precedentes, para evitar la victoria del PRD de Andrés Manuel López Obrador. Esta situación refleja que no está funcionando bien la alternativa integradora de Estados Unidos, y ello explica que uno de los caballos de batalla del PT de Lula en Brasil fuera precisamente la consecución de una integración alternativa, ejemplificada en el proyecto de MERCOSUR. La propia indefinición de esta propuesta, provocó su estancamiento y facilitó la radicalización del proyecto integracionista, lanzada desde Venezuela con el proyecto ALBA. Sea cual sea el resultado final de la voluntad integracioncitas de unos y otros, lo que parece evidente a estas alturas es el fracaso rotundo de la propuesta de Estados Unidos para América.
Ello explica que el mantenimiento de las estructuras tradicionales de poder en muchos países se haga no por la vía del post-neoliberalismo chilena, sino mediante el control del aparato del Estado por parte de las oligarquías tradicionales, reconvertidas de la agroexportación en crisis hacia el sector financiero, el comercio, el turismo y el tráfico de drogas. Tan solo la victoria de Alan García en Perú, a última hora y contra el surgimiento indigenista que representaba Ollanta Humala, podemos calificarla como una incorporación significativa al modelo de buen comportamiento recomendado por "la embajada" (en toda Iberoamérica, embajada omnipresente y todopoderosa sólo hay una, y no es precisamente la de España).
En la siguiente tabla distribuimos los países iberoamericanos en función de la orientación política de sus respetivos gobiernos. La ubicación espacial de unos y otros también permite entender mejor hacia donde pueden orientarse (hacia la derecha o hacia la izquierda de la columna respectiva) las políticas practicadas actualmente. Esta evolución dependerá obviamente de las condiciones específicas de cada país, de la correlación de fuerzas entre los intereses en presencia y de la claridad de actuación de unos y otros. Así ha sido siempre. Lo que es nuevo en el escenario general, es la irrupción como un actor con voz propia de las masas de marginados sociales, indígenas o urbanas, que cuentan por primera vez en su historia con la posibilidad de tomar el control del estado.

El cuadro nos permite medir el peso de los gobiernos que se orientan claramente a la defensa de los intereses populares y al rescate de los recursos nacionales (gobiernos radicales y socialistas). Estos abarcan cuatro países y unos 60 millones de personas.
En el extremo opuesto, hay en Iberoamérica 186 millones de personas bajo gobiernos conservadores, que representan una combinación en dosis variables de intereses de las oligarquías tradicionales reconvertidas y de empresas multinacionales. Contra lo que se suele pensar, estos gobiernos no aplican necesariamente la versión más acabada de las políticas neoliberales, pues las medidas de política se evalúan principalmente en función de los intereses de las oligarquías locales a las que representan sus gobiernos. Sin embargo si son los gobiernos que admiten con mayor devoción la presencia política de los Estados Unidos en funciones de Gran Hermano.
Los gobiernos que denominamos "reguladores" representan una mezcla de intereses interclasistas, que dificulta definir el perfil concreto de las políticas que se ponen en marcha. En todo caso, alcanzan al segmento más importante de población, más de 235 millones de personas.
Los regímenes social-liberales se inscriben en el pensamiento único del cual participa una parte importante de los partidos pertenecientes a la Internacional Socialista. Se trata de gobiernos que aspiran a mejorar las condiciones de la acumulación capitalista integrando sus economías con la de Estados Unidos, y orientando el crecimiento económico hacia la exportación. En definitiva, se trata de los últimos creyentes en las recetas neoliberales, aderezadas de cierta intervención estatal en el desarrollo de sistemas de beneficencia y eventualmente de servicios públicos, en particular en el área social. El número de ciudadanos regidos por este tipo de gobiernos es similar al de los que están en países orientados a la transformación social y a la defensa de los intereses populares. Es por ello que la evolución global del subcontinente dependerá de hacia donde basculen los gobiernos que denominamos "reguladores"
Ello dependerá tanto de las condiciones internas, es decir de la confrontación de intereses entre las distintas fracciones del capital y de los trabajadores (lo que antes se denominaba la lucha de clases). Pero una orientación más clara de la política de Venezuela hacia el socialismo, sin duda, generará nuevas expectativas en toda la región.
La fuerza del trabajo
La situación del movimiento sindical en los diversos países puede ser un indicador relevante de la fuerza relativa de los intereses populares, de su capacidad de organizar una alternativa de poder allí donde no existe, o de organizarla mejor y reforzarla en los países donde se expresa desde la oposición o desde el gobierno. Con frecuencia, los análisis que se hacen desde la izquierda sobre lo que está ocurriendo en Iberoamérica se olvidan de que es la fuerza del trabajo -formal e informal, urbano y rural, tradicional y moderno- la clave de bóveda de cualquier opción de cambio realista. Si bien el movimiento obrero organizado no agota el mundo del trabajo, su realidad refleja casi siempre las posibilidades de la esperanza.
En los países de gobiernos conservadores, la presencia sindical es marginal o inexistente, salvo en el caso de Colombia, donde la existencia de una larga tradición de organización sindical se traduce en nuevas estructuras (CUT) cuyo desarrollo se ve seriamente limitado por la represión. En México, el sindicalismo oficialista adscrito al régimen priista (CTM, CROC) ha sido incapaz de superar su función de órgano de encuadramiento de masas, y en general juega un papel defensivo de los sectores centrales de la clase obrera ante los embates del neoliberalismo, con escaso éxito y pocas energías renovadoras. Un sindicalismo alternativo comienza a aparecer en algunos sectores (telecomunicaciones, maquilas...) pero con muy escasa influencia política social.
Los países en los que gobierna el social-liberalismo se caracterizan por hacer tenido un pujante movimiento sindical (CUT de Chile, CGTP de Perú, en R. Dominicana) pero que ha desaparecido como actor relevante, fruto de la represión, los reajustes neoliberales y las disensiones internas. Globalmente su influencia es menor que en os países de gobierno conservador.
Es en el grupo de países reguladores donde la presencia política del movimiento obrero es más relevante. Allí tenemos al único movimiento sindical que ha podido parar algunas de las privatizaciones neoliberales de los servicios públicos (PIT-CNT de Uruguay), un sindicalismo renovado y fogueado en las luchas contra las dictaduras y el neoliberalismo (la CUT de Brasil) pero también el sindicalismo corporativo de la CGT Argentina, frente al cual se ha podido levantar una alternativa confederal (CTA) cuya influencia, por ahora, se limita sobre todo a los sectores de empleados públicos.
El motor de este grupo de países, y en general de las tendencias hacia la superación del neoliberalismo en América Latina, es Brasil. Probablemente es en este país donde se defina hacia donde bascula finalmente el ciclo político abierto hace unos pocos años. Y es en el movimiento sindical también donde está una de las claves más importantes, personificada en la tendencia dominante en la CUT a subordinar su papel a la estabilidad del gobierno -reduciendo así su presencia como representante directo de los intereses populares- y un movimiento para-sindical, como el Movimiento de los Trabajadores sin Tierra (MST), que tiene claro que su función es representar social y políticamente los intereses de los trabajadores rurales, con propuestas y alternativas que quieren ser traducidas en políticas públicas.
Es esta expresión de autonomía social sin romper el compromiso/alianza política con la acción de gobierno, una de las innovaciones esenciales del panorama político latinoamericano. Si las organizaciones de trabajadores termina por adoptar la posición política que simboliza la orientación de la CUT, o por el contrario se orientan hacia el compromiso que personifica el MST, serán un factor decisivo en la orientación general del proceso latinoamericano.
La economía como ejemplo
A los ojos del capital, si Chile se proyecta como el modelo del hijo devoto, Bolivia y Venezuela son el contraejemplo del hijo infiel y parricida. Estos dos países han establecido alianzas con el hijo desheredado (Cuba), y el temor de todos los capitalistas, desde George Bush hasta Emilio Botín, pasando por Carlos Slim Helú o Jesús de Polanco, es que de esta alianza surja un nuevo proyecto anticapitalista y antioligárquico creíble. En este sentido, el estancamiento y el callejón político sin salida en que había caído Cuba con la desintegración de la división socialista del trabajo, se ve superado y aporta nuevos bríos a la única experiencia socialista del continente, que ve en el fortalecimiento de los lazos latinoamericanos el renacimiento del proyecto de Guevara y Castro en las nuevas condiciones del siglo XXI. Por ello, la evolución de la economía de estos dos países es especialmente sensible en términos políticos para toda la región.
Hay una tendencia en los medios de comunicación de masas a denominar a los gobiernos radicales como "populistas". El populismo consiste en aplicar políticas de gasto público excesivo, dirigido fundamentalmente hacia la población urbana, a fin de mantener la influencia social y política sobre el cuerpo electoral. Este tipo de políticas se aplicaron en distintos periodos por regímenes tan dispares como el de Juan Domingo Perón en Argentina o el del FSLN en Nicaragua, o algunos regímenes militares en los sesenta y setenta. Y el resultado casi siempre fue el mismo: un desajuste brutal en los precios básicos de la economía, una inflación desbocada y a medio plazo, recesión y pérdida del gobierno.
Pero actualmente esta expresión se utiliza con carácter denigratorio, porque en sentido estricto difícilmente se puede calificar de populistas las políticas de gobiernos como el de Chávez o el de Evo Morales, que se cuidan mucho de mantener los equilibrios macroeconómicos bajo control. De hecho los equilibrios macroeconómicos mejoran en general en toda América Latina en los últimos años, de la mano de la mejora de los precios de exportación de muchas materias primas y productos primarios, pero este mayor equilibrio es muy claro en Bolivia o Venezuela.
La inflación en Bolivia es inferior a la media de América Latina y en Venezuela el control de la inflación era uno de los grandes logros de la revolución bolivariana, y una vez superada la crisis política de 2002, la inflación ha comenzado a caer de disminuir de nuevo a gran velocidad, reflejo de una ajuste creciente entre costes y precios, demanda y oferta en la economía local. El saldo exterior de la balanza de pagos también tiene un comportamiento mejor en Bolivia y en Venezuela que la media de América Latina, aunque esto sea debido más a la favorable evolución de los precios internacionales del petróleo que a las políticas internas. De hecho, el conflicto de clases en Venezuela, y el conflicto territorial en Bolivia, se expresan fundamentalmente en torno al control del excedente petrolero y gasístico.
Finalmente, el tercer gran desequilibrio contemplado en los análisis liberales, el déficit fiscal, también mejora desde que Evo Morales y Chávez dirigen las políticas públicas en sus respectivos países. En el caso de Venezuela, incluso se logra un superávit por cuenta corriente a partir de 2005.
Como se desprende de estos datos, la realidad desmiente los discursos al uso entre la progresía social-liberal; lejos de aplicar políticas populistas, los gobiernos más radicales se caracterizan por lo que el propio FMI estaría obligado a denominar, en su propia terminología, una gestión macroeconómica "prudente" y respetuosa con los desequilibrios básicos.
En términos de crecimiento económico, si analizamos la evolución económica de los cuatro países representativos de estas tendencias, se puede observar que tanto el modelo liberal como el modelo intervensionista muestran buenos resultados. Pero si se tiene en cuenta el impacto en 2002 y 2003 del boicot empresarial en Venezuela, que produjo tasa de crecimiento negativas, sorprende la capacidad de recuperación que logra este país, que muestra las mayores tasas de crecimiento de América Latina una vez que la situación político-empresarial se ha "normalizado".

Contrasta este vigoroso crecimiento con la situación en México. Si tenemos en cuenta que los críticos del proceso venezolano suelen achacar a los altos precios del petróleo el crecimiento de ese país, debemos concluir que el modelo de integración mexicano en el espacio productivo de Estados Unidos está siendo un fracaso, pues este país, segundo exportador de petróleo de América, es incapaz de lograr tasas de crecimiento superiores a la media de la región.
El éxito económico es un requisito al parecer fundamental en el actual ciclo político, para la consolidación de las alternativas antiimperialistas. Pero lo que se ha introducido en la ecuación es un cambio sustancial en el contenido de lo que pueda ser el "éxito" en economía de un país. La desideologización que acompaña a la nueva cultura política post-moderna ha vuelto obsoletos los discursos del sacrificio en beneficio de causas que la gente no puede traducir directamente en su nivel de vida, como la "victoria del proletariado". Pero también ha arrumbado en el baúl de los recuerdos el sacrificio en pos de la "eficiencia" y los "precios correctos" con abandono de las políticas dirigidas a la mejora de la calidad de vida de las mayorías populares. Las nuevas estrategias políticas en Iberoamérica, en sus vertientes regulacionistas, radicales y socialistas, señalan con claridad que el neoliberalismo ha agotado su ciclo de dominación. Sin embargo, su supervivencia en el discurso de gobiernos conservadores y social-liberales, puede ser una paradoja temporal, pero es sin duda, junto a la intervención imperialista, el principal foco de inestabilidad en el escenario regional.
(*) También publicado en Hemen eta Orain, revista del PCE-EPK (España).
La Insignia*. España, febrero del 2007.
De unos años acá, el panorama latinoamericano parece haber dado un vuelco. A partir del 2004 América Latina ha experimentado tasas de crecimiento desconocidas desde los años setenta. Pero esta evolución económica se está produciendo en paralelo con un proceso de transformación política de largo alcance, que afecta a un número importante de países, que hace menos de un lustro se encontraban sumidos en el estanc
amiento económico y la parálisis política provocada por gobiernos corruptos e incapaces de proponer alternativas a la situación de deterioro político y social generada por la aplicación de los modelos neoliberales.La señal de que algo comenzaba a cambiar en el panorama iberoamericano provino de la victoria de Lula y el Partido de los Trabajadores en Brasil. Victoria por la mínima, con una correlación de fuerzas parlamentaria y regional muy complicada, pero que anunció desde un principio la voluntad de sustraerse al dominio norteamericano sobre las políticas internas en internacionales del principal país del subcontinente.
La derrota de Menem y el peronismo liberal en Argentina y su sustitución por el regeneracionismo de la izquierda peronista representada por Nestor Kirchner, la victoria de Hugo Chávez en Venezuela , de Tabaré Vázquez y el Frente Amplio en Uruguay, de Evo Morales y el movimiento indigenista en Bolivia, y recientemente de Rafael Correa y su grupo de intelectuales radicales en Ecuador, e incluso la victoria del FSLN del empresario Daniel Ortega en Nicaragua, son por ahora los casos de nuevos gobiernos opuestos abiertamente al proyecto de integración propugnado por Estados Unidos, y dispuestos -unos más, otros menos- a promover el rescate de los recursos nacionales y a reforzar estrategias de desarrollo autocentrado. Pese a sus grandes diferencias, todos estos gobiernos ejemplifican el agotamiento del ciclo económico y político de hegemonía del neoliberalismo.
En Uruguay y Venezuela hay presencia de miembros del partido comunista en los gobiernos. Aldo Rebelo, del PCdoB, ha sido el presidente de la Cámara de Diputados de Brasil, en la alianza de apoyo al gobierno de Lula. Esta presencia comunista en la acción de gobierno muestra con claridad el fracaso de la estrategia de tierra quemada aplicada con las dictaduras militares y las políticas extremistas de mercado de las últimas décadas.
Modelos en disputa
Se puede decir que en América Latina hay actualmente en pugna dos modelos de acumulación, cuyo arquetipo son respectivamente Chile y Venezuela. Y también dos modelos de integración/globalización, representados por México y Brasil.
Chile es el caso de estudio que se presenta cuando se quiere ilustrar las bondades del modelo capitalista neoliberal. El control del proceso de transición de la dictadura a la democracia por el capital internacional y oligárquico, permitió pactar el traspaso del poder político, a cambio del compromiso de las fuerzas de gobierno (democristianos, socialistas) de comprometerse al mantenimiento del modelo económico. El importante apoyo estadounidense al proceso se orientó a disponer de un "modelo de buen comportamiento", que se pudiera exportar al resto de Iberoamérica. Sin embargo, el deterioro social y económico provocado en Latinoamérica por el neoliberalismo ha sido tan profundo, que el buen ejemplo no ha cuajado como el modelo estándar de transición a un nuevo ciclo político y económico.
Venezuela viene a representar en este sentido la alternativa al post-neoliberalismo. En clara ruptura con este modelo, busca desarrollar nuevas vías de desarrollo endógenos, colocando a las masas empobrecidas en el centro de la nueva acción de gobierno. Otros países, sin tener una proyección alternativa de tanto alcance, aspiran a recuperar el control sobre el proceso de acumulación interno en una especie de reinvención de las estrategias nacionalistas que se aplicaron en lo cincuenta y sesenta, promoviendo nuevas formas de regulación de la economía y una nueva participación del estado como actor principal. En este sentido, Bolivia no supone una alternativa diferente a estas dos últimas opciones. La principal novedad que aporta el gobierno de Evo Morales es ser expresión de la toma de conciencia política de un actor hasta ahora marginado, pero mayoritario en los países andinos, que son los indígenas. Hasta qué punto va a radicalizar el proceso la presencia y el protagonismo de este nuevo actor político, que conforma la gran mayoría de los desposeídos y marginados en países como Perú, Ecuador, Bolivia y Guatemala, es algo que está por ver.
Otro elemento relevante del panorama de cambio es la aspiración a la integración regional, como contrapeso al dominio de Estados Unidos en la región. Este país, ha ofrecido a México la versión más completa de lo que propone con su plan integracionista liberal al resto de las Américas. Al incorporar a México al Tratado de Libre Comercio (mercado único para mercancías y capitales, no para personas), busca cortar la influencia de los sectores de izquierda que plantean alternativas en cierta media contrarias al control norteamericano de la economía nacional. Por ahora, esto solo se está logrando mediante continuos fraudes electorales que si por ahora han evitado la llegada del PRD al poder, ha sido a costa de un desgaste político creciente del sistema, que ya se h llevado por delante el régimen de PRI (cuando hubo que ceder el poder a partido del capital multinacional, el PAN, para hurtar la victoria del PRD de Cuauhtémoc Cárdenas), o provocando un nuevo fraude electoral a costa de a deslegitimación institucional sin precedentes, para evitar la victoria del PRD de Andrés Manuel López Obrador. Esta situación refleja que no está funcionando bien la alternativa integradora de Estados Unidos, y ello explica que uno de los caballos de batalla del PT de Lula en Brasil fuera precisamente la consecución de una integración alternativa, ejemplificada en el proyecto de MERCOSUR. La propia indefinición de esta propuesta, provocó su estancamiento y facilitó la radicalización del proyecto integracionista, lanzada desde Venezuela con el proyecto ALBA. Sea cual sea el resultado final de la voluntad integracioncitas de unos y otros, lo que parece evidente a estas alturas es el fracaso rotundo de la propuesta de Estados Unidos para América.
Ello explica que el mantenimiento de las estructuras tradicionales de poder en muchos países se haga no por la vía del post-neoliberalismo chilena, sino mediante el control del aparato del Estado por parte de las oligarquías tradicionales, reconvertidas de la agroexportación en crisis hacia el sector financiero, el comercio, el turismo y el tráfico de drogas. Tan solo la victoria de Alan García en Perú, a última hora y contra el surgimiento indigenista que representaba Ollanta Humala, podemos calificarla como una incorporación significativa al modelo de buen comportamiento recomendado por "la embajada" (en toda Iberoamérica, embajada omnipresente y todopoderosa sólo hay una, y no es precisamente la de España).
En la siguiente tabla distribuimos los países iberoamericanos en función de la orientación política de sus respetivos gobiernos. La ubicación espacial de unos y otros también permite entender mejor hacia donde pueden orientarse (hacia la derecha o hacia la izquierda de la columna respectiva) las políticas practicadas actualmente. Esta evolución dependerá obviamente de las condiciones específicas de cada país, de la correlación de fuerzas entre los intereses en presencia y de la claridad de actuación de unos y otros. Así ha sido siempre. Lo que es nuevo en el escenario general, es la irrupción como un actor con voz propia de las masas de marginados sociales, indígenas o urbanas, que cuentan por primera vez en su historia con la posibilidad de tomar el control del estado.

El cuadro nos permite medir el peso de los gobiernos que se orientan claramente a la defensa de los intereses populares y al rescate de los recursos nacionales (gobiernos radicales y socialistas). Estos abarcan cuatro países y unos 60 millones de personas.
En el extremo opuesto, hay en Iberoamérica 186 millones de personas bajo gobiernos conservadores, que representan una combinación en dosis variables de intereses de las oligarquías tradicionales reconvertidas y de empresas multinacionales. Contra lo que se suele pensar, estos gobiernos no aplican necesariamente la versión más acabada de las políticas neoliberales, pues las medidas de política se evalúan principalmente en función de los intereses de las oligarquías locales a las que representan sus gobiernos. Sin embargo si son los gobiernos que admiten con mayor devoción la presencia política de los Estados Unidos en funciones de Gran Hermano.
Los gobiernos que denominamos "reguladores" representan una mezcla de intereses interclasistas, que dificulta definir el perfil concreto de las políticas que se ponen en marcha. En todo caso, alcanzan al segmento más importante de población, más de 235 millones de personas.
Los regímenes social-liberales se inscriben en el pensamiento único del cual participa una parte importante de los partidos pertenecientes a la Internacional Socialista. Se trata de gobiernos que aspiran a mejorar las condiciones de la acumulación capitalista integrando sus economías con la de Estados Unidos, y orientando el crecimiento económico hacia la exportación. En definitiva, se trata de los últimos creyentes en las recetas neoliberales, aderezadas de cierta intervención estatal en el desarrollo de sistemas de beneficencia y eventualmente de servicios públicos, en particular en el área social. El número de ciudadanos regidos por este tipo de gobiernos es similar al de los que están en países orientados a la transformación social y a la defensa de los intereses populares. Es por ello que la evolución global del subcontinente dependerá de hacia donde basculen los gobiernos que denominamos "reguladores"
Ello dependerá tanto de las condiciones internas, es decir de la confrontación de intereses entre las distintas fracciones del capital y de los trabajadores (lo que antes se denominaba la lucha de clases). Pero una orientación más clara de la política de Venezuela hacia el socialismo, sin duda, generará nuevas expectativas en toda la región.
La fuerza del trabajo
La situación del movimiento sindical en los diversos países puede ser un indicador relevante de la fuerza relativa de los intereses populares, de su capacidad de organizar una alternativa de poder allí donde no existe, o de organizarla mejor y reforzarla en los países donde se expresa desde la oposición o desde el gobierno. Con frecuencia, los análisis que se hacen desde la izquierda sobre lo que está ocurriendo en Iberoamérica se olvidan de que es la fuerza del trabajo -formal e informal, urbano y rural, tradicional y moderno- la clave de bóveda de cualquier opción de cambio realista. Si bien el movimiento obrero organizado no agota el mundo del trabajo, su realidad refleja casi siempre las posibilidades de la esperanza.
En los países de gobiernos conservadores, la presencia sindical es marginal o inexistente, salvo en el caso de Colombia, donde la existencia de una larga tradición de organización sindical se traduce en nuevas estructuras (CUT) cuyo desarrollo se ve seriamente limitado por la represión. En México, el sindicalismo oficialista adscrito al régimen priista (CTM, CROC) ha sido incapaz de superar su función de órgano de encuadramiento de masas, y en general juega un papel defensivo de los sectores centrales de la clase obrera ante los embates del neoliberalismo, con escaso éxito y pocas energías renovadoras. Un sindicalismo alternativo comienza a aparecer en algunos sectores (telecomunicaciones, maquilas...) pero con muy escasa influencia política social.
Los países en los que gobierna el social-liberalismo se caracterizan por hacer tenido un pujante movimiento sindical (CUT de Chile, CGTP de Perú, en R. Dominicana) pero que ha desaparecido como actor relevante, fruto de la represión, los reajustes neoliberales y las disensiones internas. Globalmente su influencia es menor que en os países de gobierno conservador.
Es en el grupo de países reguladores donde la presencia política del movimiento obrero es más relevante. Allí tenemos al único movimiento sindical que ha podido parar algunas de las privatizaciones neoliberales de los servicios públicos (PIT-CNT de Uruguay), un sindicalismo renovado y fogueado en las luchas contra las dictaduras y el neoliberalismo (la CUT de Brasil) pero también el sindicalismo corporativo de la CGT Argentina, frente al cual se ha podido levantar una alternativa confederal (CTA) cuya influencia, por ahora, se limita sobre todo a los sectores de empleados públicos.
El motor de este grupo de países, y en general de las tendencias hacia la superación del neoliberalismo en América Latina, es Brasil. Probablemente es en este país donde se defina hacia donde bascula finalmente el ciclo político abierto hace unos pocos años. Y es en el movimiento sindical también donde está una de las claves más importantes, personificada en la tendencia dominante en la CUT a subordinar su papel a la estabilidad del gobierno -reduciendo así su presencia como representante directo de los intereses populares- y un movimiento para-sindical, como el Movimiento de los Trabajadores sin Tierra (MST), que tiene claro que su función es representar social y políticamente los intereses de los trabajadores rurales, con propuestas y alternativas que quieren ser traducidas en políticas públicas.
Es esta expresión de autonomía social sin romper el compromiso/alianza política con la acción de gobierno, una de las innovaciones esenciales del panorama político latinoamericano. Si las organizaciones de trabajadores termina por adoptar la posición política que simboliza la orientación de la CUT, o por el contrario se orientan hacia el compromiso que personifica el MST, serán un factor decisivo en la orientación general del proceso latinoamericano.
La economía como ejemplo
A los ojos del capital, si Chile se proyecta como el modelo del hijo devoto, Bolivia y Venezuela son el contraejemplo del hijo infiel y parricida. Estos dos países han establecido alianzas con el hijo desheredado (Cuba), y el temor de todos los capitalistas, desde George Bush hasta Emilio Botín, pasando por Carlos Slim Helú o Jesús de Polanco, es que de esta alianza surja un nuevo proyecto anticapitalista y antioligárquico creíble. En este sentido, el estancamiento y el callejón político sin salida en que había caído Cuba con la desintegración de la división socialista del trabajo, se ve superado y aporta nuevos bríos a la única experiencia socialista del continente, que ve en el fortalecimiento de los lazos latinoamericanos el renacimiento del proyecto de Guevara y Castro en las nuevas condiciones del siglo XXI. Por ello, la evolución de la economía de estos dos países es especialmente sensible en términos políticos para toda la región.
Hay una tendencia en los medios de comunicación de masas a denominar a los gobiernos radicales como "populistas". El populismo consiste en aplicar políticas de gasto público excesivo, dirigido fundamentalmente hacia la población urbana, a fin de mantener la influencia social y política sobre el cuerpo electoral. Este tipo de políticas se aplicaron en distintos periodos por regímenes tan dispares como el de Juan Domingo Perón en Argentina o el del FSLN en Nicaragua, o algunos regímenes militares en los sesenta y setenta. Y el resultado casi siempre fue el mismo: un desajuste brutal en los precios básicos de la economía, una inflación desbocada y a medio plazo, recesión y pérdida del gobierno.
Pero actualmente esta expresión se utiliza con carácter denigratorio, porque en sentido estricto difícilmente se puede calificar de populistas las políticas de gobiernos como el de Chávez o el de Evo Morales, que se cuidan mucho de mantener los equilibrios macroeconómicos bajo control. De hecho los equilibrios macroeconómicos mejoran en general en toda América Latina en los últimos años, de la mano de la mejora de los precios de exportación de muchas materias primas y productos primarios, pero este mayor equilibrio es muy claro en Bolivia o Venezuela.
La inflación en Bolivia es inferior a la media de América Latina y en Venezuela el control de la inflación era uno de los grandes logros de la revolución bolivariana, y una vez superada la crisis política de 2002, la inflación ha comenzado a caer de disminuir de nuevo a gran velocidad, reflejo de una ajuste creciente entre costes y precios, demanda y oferta en la economía local. El saldo exterior de la balanza de pagos también tiene un comportamiento mejor en Bolivia y en Venezuela que la media de América Latina, aunque esto sea debido más a la favorable evolución de los precios internacionales del petróleo que a las políticas internas. De hecho, el conflicto de clases en Venezuela, y el conflicto territorial en Bolivia, se expresan fundamentalmente en torno al control del excedente petrolero y gasístico.
Finalmente, el tercer gran desequilibrio contemplado en los análisis liberales, el déficit fiscal, también mejora desde que Evo Morales y Chávez dirigen las políticas públicas en sus respectivos países. En el caso de Venezuela, incluso se logra un superávit por cuenta corriente a partir de 2005.
Como se desprende de estos datos, la realidad desmiente los discursos al uso entre la progresía social-liberal; lejos de aplicar políticas populistas, los gobiernos más radicales se caracterizan por lo que el propio FMI estaría obligado a denominar, en su propia terminología, una gestión macroeconómica "prudente" y respetuosa con los desequilibrios básicos.
En términos de crecimiento económico, si analizamos la evolución económica de los cuatro países representativos de estas tendencias, se puede observar que tanto el modelo liberal como el modelo intervensionista muestran buenos resultados. Pero si se tiene en cuenta el impacto en 2002 y 2003 del boicot empresarial en Venezuela, que produjo tasa de crecimiento negativas, sorprende la capacidad de recuperación que logra este país, que muestra las mayores tasas de crecimiento de América Latina una vez que la situación político-empresarial se ha "normalizado".

Contrasta este vigoroso crecimiento con la situación en México. Si tenemos en cuenta que los críticos del proceso venezolano suelen achacar a los altos precios del petróleo el crecimiento de ese país, debemos concluir que el modelo de integración mexicano en el espacio productivo de Estados Unidos está siendo un fracaso, pues este país, segundo exportador de petróleo de América, es incapaz de lograr tasas de crecimiento superiores a la media de la región.
El éxito económico es un requisito al parecer fundamental en el actual ciclo político, para la consolidación de las alternativas antiimperialistas. Pero lo que se ha introducido en la ecuación es un cambio sustancial en el contenido de lo que pueda ser el "éxito" en economía de un país. La desideologización que acompaña a la nueva cultura política post-moderna ha vuelto obsoletos los discursos del sacrificio en beneficio de causas que la gente no puede traducir directamente en su nivel de vida, como la "victoria del proletariado". Pero también ha arrumbado en el baúl de los recuerdos el sacrificio en pos de la "eficiencia" y los "precios correctos" con abandono de las políticas dirigidas a la mejora de la calidad de vida de las mayorías populares. Las nuevas estrategias políticas en Iberoamérica, en sus vertientes regulacionistas, radicales y socialistas, señalan con claridad que el neoliberalismo ha agotado su ciclo de dominación. Sin embargo, su supervivencia en el discurso de gobiernos conservadores y social-liberales, puede ser una paradoja temporal, pero es sin duda, junto a la intervención imperialista, el principal foco de inestabilidad en el escenario regional.
(*) También publicado en Hemen eta Orain, revista del PCE-EPK (España).
Noticia del dia
El historiador Ilan Pappe abandona Israel
Una historia compartida, una conclusión diferente
Scott Wilson The Washington Post Traducido por Manuel Talens
Ilan Pappe, uno de los eruditos revisionistas conocidos en Israel como los "nuevos historiadores", empezó su carrera indagando en los mismos archivos de la guerra que Benny Morris [1]. Pero su trayectoria ideológica lo ha llevado a la orilla opuesta del abismo político israelí y a un aislamiento casi total.
Pappe y Morris no discrepan en los hechos que ambos ayudaron a desenmascarar sobre la creación de Israel, sino sobre qué lecciones sacar casi seis décadas después. Morris sostiene que la ascendencia del Islam radical es en gran parte responsable del conflicto de la región; en cambio Pappe es prácticamente el único entre los judíos de Israel que achaca la ausencia de paz al proyecto sionista de la creación de un estado judío en el Oriente Próximo árabe.
-El sionismo es mucho más peligroso para la seguridad de Oriente Próximo que el Islam -dice.
El historiador, que tiene 52 años, es profesor en la Universidad de Haifa, desde cuyo campus se divisa el próspero puerto al que sus padres llegaron desde Alemania hace siete décadas. Muchos de los parientes que se quedaron atrás murieron en el Holocausto. La familia de Pappe era apolítica. Él sirvió en el ejército en los Altos del Golán durante la guerra arabo-israelí de 1973.
Lo que Pappe llama su "travesía hacia los márgenes e incluso más allá" comenzó en la Universidad de Oxford, donde bajo la tutela del renombrado historiador árabe Albert Hourani redactó una tesis doctoral que se convirtió en su primer libro, Britain and the Arab-Israeli Conflict [Gran Bretaña y el conflicto arabo-israelí]. Cuando la Organización de Liberación de Palestina (OLP) fue prohibida en Israel, Pappe se relacionó con intelectuales palestinos.
-Mis investigaciones echaron por tierra todas las lecciones planteadas sobre la creación de Israel -dice.
Según Pappe, los profesores israelíes no criticaban la ocupación de los territorios palestinos por parte de Israel con la misma estridencia en las conferencias universitarias dictadas en el extranjero que en las páginas editoriales del país. Empezó a convencerse cada vez más de que el término territorios incluía todo Israel, no sólo los territorios que Israel se incautó en la Guerra de los Seis Días en 1967.
En 1996, Pappe se afilió a Hadash, el partido comunista antisionista mayoritariamente árabe, y se presentó sin éxito a las elecciones parlamentarias. Sus esfuerzos dos años después por organizar eventos en el campus para conmemorar el 50 aniversario de la “catástrofe", que es como los palestinos denominan la guerra de 1948-49, lo enfrentó en la universidad con el políticamente poderoso departamento de Estudios de la Tierra de Israel.
El presidente de la universidad empezó a pedir su dimisión.
-El debate de aquel año preparó el camino de la gran batalla, la segunda intifada -dice-. Miré a mi alrededor y vi que estaba solo.
Su familia dejó de hablarle a causa de su rechazo del Estado judío en la dedicatoria de su libro de 2003 A History of Modern Palestine: One Land, Two Peoples [Historia de la Palestina moderna: un territorio, dos pueblos], que dedicó a sus hijos: “Ojalá puedan vivir no sólo en una Palestina moderna, sino también pacífica”.
-Cuando luchaba contra la negativa generalizada de lo ocurrido en 1948 aún tenía esperanza -dice-. Pero el hecho de que la negativa haya desaparecido es incluso más preocupante. Quiere decir que mi punto de vista y el de los demás son insalvables. Ahora es un problema básico de moral y ética.
La guerra de Israel contra el grupo chií libanés radical Hezbolá el verano pasado convenció a Pappe de algo que había sospechado durante años: sus opiniones son irrelevantes en Israel.
Tanto Kiryat Tivon, el barrio de clase media alta donde vive en Galilea, como su universidad estaban al alcance de los misiles de Hezbolá. Pero dice que sus vecinos, la mayoría de los cuales son profesionales pacifistas, "enviaron a sus hijos a luchar y huyeron hacia el sur", sin cuestionar la decisión del gobierno de declarar la guerra tras la captura de dos soldados.
-Eso reforzó mi convicción de que ya no tengo nada que hacer aquí -dice Pape, cuyo libro más reciente se titula The Ethnic Cleansing of Palestine [La limpieza étnica de Palestina].
Ha aceptado un puesto en la Universidad de Exeter, en Inglaterra, y se mudará allí este año.
-Será un intento de ver si uno puede vivir fuera de este lugar -dice.
[1] Benny Morris, nacido en 1948, es historiador israelí y líder no oficial de los “nuevos historiadores”, un grupo de universitarios que contestan las opiniones mayoritarias sobre los orígenes del conflicto israelo-palestino.
____________________________
Una historia compartida, una conclusión diferente
Scott Wilson The Washington Post Traducido por Manuel Talens
Ilan Pappe, uno de los eruditos revisionistas conocidos en Israel como los "nuevos historiadores", empezó su carrera indagando en los mismos archivos de la guerra que Benny Morris [1]. Pero su trayectoria ideológica lo ha llevado a la orilla opuesta del abismo político israelí y a un aislamiento casi total.
Pappe y Morris no discrepan en los hechos que ambos ayudaron a desenmascarar sobre la creación de Israel, sino sobre qué lecciones sacar casi seis décadas después. Morris sostiene que la ascendencia del Islam radical es en gran parte responsable del conflicto de la región; en cambio Pappe es prácticamente el único entre los judíos de Israel que achaca la ausencia de paz al proyecto sionista de la creación de un estado judío en el Oriente Próximo árabe.
-El sionismo es mucho más peligroso para la seguridad de Oriente Próximo que el Islam -dice.
El historiador, que tiene 52 años, es profesor en la Universidad de Haifa, desde cuyo campus se divisa el próspero puerto al que sus padres llegaron desde Alemania hace siete décadas. Muchos de los parientes que se quedaron atrás murieron en el Holocausto. La familia de Pappe era apolítica. Él sirvió en el ejército en los Altos del Golán durante la guerra arabo-israelí de 1973.
Lo que Pappe llama su "travesía hacia los márgenes e incluso más allá" comenzó en la Universidad de Oxford, donde bajo la tutela del renombrado historiador árabe Albert Hourani redactó una tesis doctoral que se convirtió en su primer libro, Britain and the Arab-Israeli Conflict [Gran Bretaña y el conflicto arabo-israelí]. Cuando la Organización de Liberación de Palestina (OLP) fue prohibida en Israel, Pappe se relacionó con intelectuales palestinos.
-Mis investigaciones echaron por tierra todas las lecciones planteadas sobre la creación de Israel -dice.
Según Pappe, los profesores israelíes no criticaban la ocupación de los territorios palestinos por parte de Israel con la misma estridencia en las conferencias universitarias dictadas en el extranjero que en las páginas editoriales del país. Empezó a convencerse cada vez más de que el término territorios incluía todo Israel, no sólo los territorios que Israel se incautó en la Guerra de los Seis Días en 1967.
En 1996, Pappe se afilió a Hadash, el partido comunista antisionista mayoritariamente árabe, y se presentó sin éxito a las elecciones parlamentarias. Sus esfuerzos dos años después por organizar eventos en el campus para conmemorar el 50 aniversario de la “catástrofe", que es como los palestinos denominan la guerra de 1948-49, lo enfrentó en la universidad con el políticamente poderoso departamento de Estudios de la Tierra de Israel.
El presidente de la universidad empezó a pedir su dimisión.
-El debate de aquel año preparó el camino de la gran batalla, la segunda intifada -dice-. Miré a mi alrededor y vi que estaba solo.
Su familia dejó de hablarle a causa de su rechazo del Estado judío en la dedicatoria de su libro de 2003 A History of Modern Palestine: One Land, Two Peoples [Historia de la Palestina moderna: un territorio, dos pueblos], que dedicó a sus hijos: “Ojalá puedan vivir no sólo en una Palestina moderna, sino también pacífica”.
-Cuando luchaba contra la negativa generalizada de lo ocurrido en 1948 aún tenía esperanza -dice-. Pero el hecho de que la negativa haya desaparecido es incluso más preocupante. Quiere decir que mi punto de vista y el de los demás son insalvables. Ahora es un problema básico de moral y ética.
La guerra de Israel contra el grupo chií libanés radical Hezbolá el verano pasado convenció a Pappe de algo que había sospechado durante años: sus opiniones son irrelevantes en Israel.
Tanto Kiryat Tivon, el barrio de clase media alta donde vive en Galilea, como su universidad estaban al alcance de los misiles de Hezbolá. Pero dice que sus vecinos, la mayoría de los cuales son profesionales pacifistas, "enviaron a sus hijos a luchar y huyeron hacia el sur", sin cuestionar la decisión del gobierno de declarar la guerra tras la captura de dos soldados.
-Eso reforzó mi convicción de que ya no tengo nada que hacer aquí -dice Pape, cuyo libro más reciente se titula The Ethnic Cleansing of Palestine [La limpieza étnica de Palestina].
Ha aceptado un puesto en la Universidad de Exeter, en Inglaterra, y se mudará allí este año.
-Será un intento de ver si uno puede vivir fuera de este lugar -dice.
[1] Benny Morris, nacido en 1948, es historiador israelí y líder no oficial de los “nuevos historiadores”, un grupo de universitarios que contestan las opiniones mayoritarias sobre los orígenes del conflicto israelo-palestino.
____________________________
miércoles, 14 de marzo de 2007
Buteflika despliega el protocolo para superar tensiones en la visita del Rey
El presidente argelino alaba a Zapatero y omite toda referencia al contencioso del Sáhara
PERU EGURBIDE, El Pais- Argel - 14/03/2007
La visita de los Reyes a Argelia discurrió ayer en un ambiente relajado, inequívocamente positivo, que contrasta con las tensiones suscitadas en el país vecino por el desarrollo de la posición española sobre el conflicto de Sáhara. El presidente, Abdelaziz Buteflika, se empeñó en lograr ese objetivo, hasta el punto de que no hizo ni una alusión pública al conflicto base de las diferencias. Don Juan Carlos reiteró la posición española con palabras agradables para los anfitriones y éstos se esforzaron por sacar la subida de los precios del gas del contexto de esta visita.
El acto central discurrió en el mismo salón del Palacio del Pueblo donde, el pasado 12 de diciembre, Buteflika despidió a Zapatero con un insólito brindis en el que apeló a las responsabilidades coloniales de España para reclamarle un apoyo más decidido a la autodeterminación del Sáhara. Ayer, y aunque los síntomas del malestar de la dirección argelina se habían hecho más evidentes después de que, la semana pasada, el presidente del Gobierno español lanzara un llamamiento desde Rabat al Frente Polisario y a Argelia para que dialoguen con Marruecos sobre la base de una propuesta de autonomía que excluye la independencia de la ex colonia, Buteflika consumió los siete folios de su discurso, las únicas palabras públicas que pronunciará durante esta visita, sin aludir siquiera al contencioso de referencia.
Incluso recordó "con placer" el paso de su "amigo" Zapatero por Argel, y los "resultados importantes" que produjo, sobre todo "la confirmación del diálogo político de calidad" entre los dos países y la consolidación de la voluntad común de reforzar las relaciones económicas.
Un dirigente argelino que asistía al almuerzo oficial consideró que el silencio del presidente sobre el conflicto que envenena las relaciones de España con Marruecos y Argelia podía ser interpretado como un gesto de deferencia al Rey, que no pisaba Argel desde hace 24 años, o como una deferencia hacia un jefe de Estado que tampoco tiene en sus manos las riendas de la política española.
El ministro de Exteriores, Miguel Ángel Moratinos, opinó, en cambio, que Buteflika no había hablado del tema porque no tenía nada nuevo que añadir a la posición de Argelia, bien conocida, sobre todo desde el brindis de diciembre. También la posición española era notoria, pero el Rey la reiteró en su intervención, con términos casi idénticos a los del comunicado hispano-marroquí de la semana pasada. España estima "urgente" una solución política justa, duradera y mutuamente aceptable para el Sáhara, negociada entre las partes en el marco de Naciones Unidas, que "asegure el principio de autodeterminación", según se dijo en Rabat, o que "prevea la libre autodeterminación", según expuso el Rey en Argelia.
No reiteró, en cambio, el "interés" expresado por Zapatero hacia la propuesta autonómica marroquí, lo que convierte a la posición española en plenamente aceptable para Argelia, dado que las diferencias surgen del hecho de que España dé por buena la oferta marroquí de que los saharauis se autodeterminen a través de una autonomía consensuada.
Moratinos puntualizó que la propuesta de Marruecos es para España sólo una más, "como la que puede hacer cualquiera", y dijo que corresponde a las partes aceptarla o rechazarla. También aseguró que en la entrevista de más de una hora que mantuvieron el Rey y el presidente argelino se había hablado abiertamente de este contencioso, para manifestar una voluntad común de que lo importante es fomentar el diálogo entre el Polisario y Marruecos.
Buteflika, que reconoció que había "querido ceder a las exigencias del protocolo", tampoco se refirió a otro tema importante para las relaciones bilaterales, como es el de la energía. Sí lo hizo el Rey, que elogió a Argelia como "un suministrador sereno y fiable", pocas horas después de que el ministro argelino de la Energía, Chakib Khalil, hiciera público por sorpresa que la estatal argelina Sonatrach negocia un aumento de los precios que carga a Gas Natural.
Khalil quiso reunirse ayer con los periodistas españoles para asegurarles que ese anuncio no tenía nada que ver con la visita de los Reyes, sino que se refiere a una negociación iniciada hace dos años, que, además de los precios, abarca elementos tan diversos como la entrada en funcionamiento, prevista para 2009, del primer gasoducto directo entre Argelia y España, la pretensión de Sonatrach de comercializar directamente su gas en el mercado español o el deseo de Gas Natural de participar en el gasoducto.
El ministro aseguró que la empresa española ha tomado ya una participación del 10% en Sonatrach, para lo que ésta le va a ceder 800 millones de metros cúbicos en el nuevo gasoducto, ya que hay que tener gas para ser accionista de la estatal argelina. Gas Natural está a la espera de recibir formalmente la oferta.
Fin de la política
Los aspectos más políticos de la primera visita de los Reyes de España a Argelia en 24 años se saldaron ayer, y no es probable que tengan oportunidad de replantearse en las aproximadamente 48 horas que durará todavía la gira. El almuerzo oficial de ayer fue la única ocasión de intercambiar palabras en público que incluye el programa de la visita.
Las entrevistas formales de don Juan Carlos y Buteflika han concluido también, aunque es probable que el presidente argelino acompañe a los Reyes a Orán el jueves y que puedan seguir conversando durante la jornada.
Tampoco hay mucho margen para que el ministro de Exteriores, Miguel Ángel Moratinos, se entreviste con el Gobierno argelino, ya que hoy acompaña a los Reyes en una visita a un oasis del desierto que durará todo el día. Mañana, el acto central de la jornada es un foro empresarial donde se trata de potenciar las relaciones económicas.
El presidente argelino alaba a Zapatero y omite toda referencia al contencioso del Sáhara
PERU EGURBIDE, El Pais- Argel - 14/03/2007
La visita de los Reyes a Argelia discurrió ayer en un ambiente relajado, inequívocamente positivo, que contrasta con las tensiones suscitadas en el país vecino por el desarrollo de la posición española sobre el conflicto de Sáhara. El presidente, Abdelaziz Buteflika, se empeñó en lograr ese objetivo, hasta el punto de que no hizo ni una alusión pública al conflicto base de las diferencias. Don Juan Carlos reiteró la posición española con palabras agradables para los anfitriones y éstos se esforzaron por sacar la subida de los precios del gas del contexto de esta visita.
El acto central discurrió en el mismo salón del Palacio del Pueblo donde, el pasado 12 de diciembre, Buteflika despidió a Zapatero con un insólito brindis en el que apeló a las responsabilidades coloniales de España para reclamarle un apoyo más decidido a la autodeterminación del Sáhara. Ayer, y aunque los síntomas del malestar de la dirección argelina se habían hecho más evidentes después de que, la semana pasada, el presidente del Gobierno español lanzara un llamamiento desde Rabat al Frente Polisario y a Argelia para que dialoguen con Marruecos sobre la base de una propuesta de autonomía que excluye la independencia de la ex colonia, Buteflika consumió los siete folios de su discurso, las únicas palabras públicas que pronunciará durante esta visita, sin aludir siquiera al contencioso de referencia.
Incluso recordó "con placer" el paso de su "amigo" Zapatero por Argel, y los "resultados importantes" que produjo, sobre todo "la confirmación del diálogo político de calidad" entre los dos países y la consolidación de la voluntad común de reforzar las relaciones económicas.
Un dirigente argelino que asistía al almuerzo oficial consideró que el silencio del presidente sobre el conflicto que envenena las relaciones de España con Marruecos y Argelia podía ser interpretado como un gesto de deferencia al Rey, que no pisaba Argel desde hace 24 años, o como una deferencia hacia un jefe de Estado que tampoco tiene en sus manos las riendas de la política española.
El ministro de Exteriores, Miguel Ángel Moratinos, opinó, en cambio, que Buteflika no había hablado del tema porque no tenía nada nuevo que añadir a la posición de Argelia, bien conocida, sobre todo desde el brindis de diciembre. También la posición española era notoria, pero el Rey la reiteró en su intervención, con términos casi idénticos a los del comunicado hispano-marroquí de la semana pasada. España estima "urgente" una solución política justa, duradera y mutuamente aceptable para el Sáhara, negociada entre las partes en el marco de Naciones Unidas, que "asegure el principio de autodeterminación", según se dijo en Rabat, o que "prevea la libre autodeterminación", según expuso el Rey en Argelia.
No reiteró, en cambio, el "interés" expresado por Zapatero hacia la propuesta autonómica marroquí, lo que convierte a la posición española en plenamente aceptable para Argelia, dado que las diferencias surgen del hecho de que España dé por buena la oferta marroquí de que los saharauis se autodeterminen a través de una autonomía consensuada.
Moratinos puntualizó que la propuesta de Marruecos es para España sólo una más, "como la que puede hacer cualquiera", y dijo que corresponde a las partes aceptarla o rechazarla. También aseguró que en la entrevista de más de una hora que mantuvieron el Rey y el presidente argelino se había hablado abiertamente de este contencioso, para manifestar una voluntad común de que lo importante es fomentar el diálogo entre el Polisario y Marruecos.
Buteflika, que reconoció que había "querido ceder a las exigencias del protocolo", tampoco se refirió a otro tema importante para las relaciones bilaterales, como es el de la energía. Sí lo hizo el Rey, que elogió a Argelia como "un suministrador sereno y fiable", pocas horas después de que el ministro argelino de la Energía, Chakib Khalil, hiciera público por sorpresa que la estatal argelina Sonatrach negocia un aumento de los precios que carga a Gas Natural.
Khalil quiso reunirse ayer con los periodistas españoles para asegurarles que ese anuncio no tenía nada que ver con la visita de los Reyes, sino que se refiere a una negociación iniciada hace dos años, que, además de los precios, abarca elementos tan diversos como la entrada en funcionamiento, prevista para 2009, del primer gasoducto directo entre Argelia y España, la pretensión de Sonatrach de comercializar directamente su gas en el mercado español o el deseo de Gas Natural de participar en el gasoducto.
El ministro aseguró que la empresa española ha tomado ya una participación del 10% en Sonatrach, para lo que ésta le va a ceder 800 millones de metros cúbicos en el nuevo gasoducto, ya que hay que tener gas para ser accionista de la estatal argelina. Gas Natural está a la espera de recibir formalmente la oferta.
Fin de la política
Los aspectos más políticos de la primera visita de los Reyes de España a Argelia en 24 años se saldaron ayer, y no es probable que tengan oportunidad de replantearse en las aproximadamente 48 horas que durará todavía la gira. El almuerzo oficial de ayer fue la única ocasión de intercambiar palabras en público que incluye el programa de la visita.
Las entrevistas formales de don Juan Carlos y Buteflika han concluido también, aunque es probable que el presidente argelino acompañe a los Reyes a Orán el jueves y que puedan seguir conversando durante la jornada.
Tampoco hay mucho margen para que el ministro de Exteriores, Miguel Ángel Moratinos, se entreviste con el Gobierno argelino, ya que hoy acompaña a los Reyes en una visita a un oasis del desierto que durará todo el día. Mañana, el acto central de la jornada es un foro empresarial donde se trata de potenciar las relaciones económicas.
Suscribirse a:
Entradas (Atom)