lunes, 28 de octubre de 2013

Negotiations encourages more terrorism

First Graph: History of ETA


Second Graph: Evolution of political Parties in Basque Government

lunes, 5 de agosto de 2013

NGO monitor ataca a la Cooperación Española en Palestina



Alejandro Hurtado de Ory para el Alternative Information Center 

La Organización israelí NGO Monitor publicó el pasado mes de mayo un informe sobre la cooperación española del 2009 al 2011 durante el gobierno de José Luis Rodríguez Zapatero. En él, se critica duramente a la Agencia Española de Cooperación al Desarrollo (AECID) tanto en aspectos técnicos como políticos, llegando a afirmar que la AECID malversó fondos para beneficiar a ONGs españolas afines al Partido Socialista (PSOE) que fomentan el “odio a Israel” (escuchar editorial de César Vidal en libertad Digital)

El estudio en sí es bastante pobre técnicamente, y acusa una y otra vez a las ONGs españolas de la falta de transparencia en la publicación de la información. Por un lado se basa en un informe de la OCDE en el que según NGO Monitor “critica la falta de mecanismos de supervisión y evaluación de la ayuda al desarrollo”. Una consulta a dicha referencia demuestra que la OCDE no critica que exista una falta de supervisión, todo lo contrario, hizo unas recomendaciones con respecto a la supervisión del gobierno español sobre la Cooperación descentralizada (la coordinación con las autonomías y municipalidades del Estado) en el 2007 las cuales, según el informe, han sido “parcialmente implementadas” y van por buen camino.


 Por otro lado,  basa sus acusaciones de malversación de fondos prácticamente en una fuente periodística, el ABC, en especial los artículos de Paloma Cervilla que desde el 2010 comenzó una campaña de acusaciones contra las ONGs españolas de izquierdas. Dicha periodista es famosa en España por utilizar fuentes poco fiables para sacar conclusiones tendenciosas en contra de las políticas sociales. Este año llegó a afirmar que las chicas becadas para su educación utilizaban el dinero “para ponerse tetas”. Esta misma periodista acusó una y otra vez públicamente a Asamblea de Cooperación por la Paz, organización que tuvo que mandar una carta al ABC pidiendo que se retractasen por utilizar la información no era verídica y estaba sujeta a malinterpretación. Dicho medio nunca se retractó y se ha convertido ahora en la fuente del informe de NGO monitor.


Las descripciones y adjudicaciones de presupuestos a organizaciones españolas y locales (palestinas e israelíes) no sólo están tergiversadas sino que carecen intencionadamente de falta de información. Sólo por poner un ejemplo, la primera organización de la que se hace eco, ARIJ (Applied Research Institute Jerusalem), recibe “un monto adicional de 650.000€ (2009) para un proyecto definido simplemente como ayuda a ONG”. Dicha definición no se corresponde con el título del proyecto sino el título de la Convocatoria abierta por la AECID, la cual antiguamente, tenía convocatorias abiertas para ONGs locales sin intermediación de las organizaciones españolas (de ahí el título de “ayuda a ONG”). Además, la implicación de que exista una falta de transparencia es totalmente falsa cuando solamente por medio de Google se puede ver en qué fue invertido ese dinero. Tanto ARIJ como AECID publicaron en sus respectivas páginas web los proyectos implementados (ver listado de proyectos de ARIJ). Además, los mismos proyectos de ARIJ son apoyados o cofinanciados por la Unión Europea y la Agencia de Ayuda Estadounidense (USAID).

Otro ejemplo podemos encontrarlo en una de sus fuentes principales para criticar la “Falta de Transparencia en la financiación de las ONG”, el informe se basa en un artículo del El País y las ONGs analizadas por la Fundación Lealtad. No sólo la investigación de Fundación Lealtad y el artículo del El País son del 2007 (momento en el que la OCDE hizo las recomendaciones) y no del período de investigación de este informe 2009-2011, sino que en declaraciones de dicha Fundación a El Mundo el 15 de Junio del 2007 se afirma que “a pesar de los escándalos financieros que han sacudido este año al sector, el principio de transparencia en la financiación es respetado por el 99% de las ONG del informe, al igual que el de la claridad en el fin social de la entidad”


Es cierto que han habido muchos casos de “mala gestión” de fondos al desarrollo pero la mayoría de ellos han pasado por auditorías y solventados, en otros casos, de menor presupuesto, se someten a una evaluación final por parte del donante; el único caso que ha llegado a los tribunales por corrupción es justamente de una organización afiliada al PP en el caso Cooperación en latino américa.

Es totalmente falso que intencionadamente la AECID financie proyectos que van en contra de un Estado reconocido bajo la legalidad internacional. En las líneas prioritarias de la Cooperación (públicas y bajo las cuales tienen que presentarse todos los proyectos) mencionan claramente como prioridades el derecho internacional y la construcción de Paz.

Dentro de la prioridad de Derechos humanos, la AECID, así como otras autonomías y municipalidades, financian proyectos que defienden las resoluciones de Naciones Unidas y el Derecho Internacional Humanitario. Dentro de la prioridad de Construcción de paz, acciones no violentas (manifestaciones, capacitación, cabildeo, sistemas de alerta temprana) que, aunque NGO Monitor considere anti-israelíes y políticamente intencionadas, no sólo la intención es la resolución justa y pacífica del conflicto, sino que también debemos recordar que las organizaciones locales y españolas criticadas por el informe, reciben fondos de otras instituciones como son Naciones Unidas, la Unión Europea e incluso, alguna, como Panorama, de (USAID), con lo cual reconocen y legitiman dichas acciones.

Dejando a un lado la falta de veracidad de la acusación, lo realmente preocupante tanto para Palestina como para la democracia en España son las implicaciones y las causas políticas de dicho informe.   El informe en sí fue, por un lado, realizado por un experto, Soeren Kern, del think-tank español Grupo de Estudios Estratégicos (GEES),  con fuertes conexiones  con el Partido Popular y, por el otro, financiado por NGO Monitor que, como demostró Shir Hever en su último boletín para el AIC: Economía de la Ocupación, NGO Monitor recibe gran parte de sus fondos de individuos en Estados Unidos a través de grupos tales como Amigos americanos de NGO Monitor, la Agencia Judía y las Federaciones Judías de Norteamérica. A pesar del énfasis de NGO Monitor en la necesidad de transparencia en el sector de las ONGs, al menos dos de las donaciones al grupo son anónimas y se encuentran detrás de nombres como la “Fundación Orion” o las “Federaciones Judías de Norteamérica”, las cuales funcionan solamente como un canal para las donaciones. NGO Monitor solicitó además al Registro de Israel tener el privilegio de mantener anónimo el nombre de al menos uno de sus donantes más importante con lo que no se puede saber la procedencia.

Por el lado español, la organización que presentó este informe ante el Congreso de los Diputados (ver foto) y creó “intergrupo parlamentario de amistad hispano-israelí” coordinado por Gabriel Elorriaga, parlamentario del PP, fue la Asociación para la Concordancia de Oriente Medio (ACOM), un nuevo lobby formado hace pocos años con fuertes lazos con el AIPAC (lobby judío americano) y con la recién formada Delegación del PP en Israel.


El origen de este lobby lo encontramos en José María Aznar cuando formó la Iniciativa de amigos de Israel en el 2010. A partir de ahí, y desde las últimas elecciones, la relación del las empresas españolas con las israelíes ha ido en aumento, llegando a un incremento en el último año del 5% cuando con el resto de países europeos la relación comercial con Israel ha caído un 10%, un paso muy grande según palabras del Embajador Israelí en España, Alon Bor, en el programa Marca España de Radio Exterior.

Justamente hace un año el Portavoz de la Comisión de Cooperación Internacional al Desarrollo del Congreso de los Diputados, Juan Carlos Grau Reines, vino a Israel y aprovechó su visita para reunirse con miembros del PP en Israel, el mismo año, la ministra española Ana Pastor vino a Israel a firmar un acuerdo por el que han concursado varias empresas españolas.

El primer precio político a estos acuerdos comerciales, casi lo paga Mariano Rajoy cuando dudó en votar positivamente por la incorporación de Palestina como Estado Observador dentro de la Asamblea de la ONU. La duda manifestó el poder que empezaba a tener el lobby israelí en España, muchos asesores aconsejaron a Mariano Rajoy no cambiar la política hacia Oriente Próximo de una manera tan drástica. El siguiente paso ha sido el ataque visceral y sin argumentos a una de las políticas centrales del Gobierno de Zapatero: la cooperación y una actitud más dialogadora hacia el mundo árabe. Las acusaciones vertidas en el informe hacia una agencia estatal es un precio muy pequeño para el nuevo ejecutivo español, que claramente quiere también “privatizar” la Cooperación, reduciéndola a lo mínimo y fomentando la aparición de Fundaciones que realizan “caridad” y no “desarrollo de capacidades”.

Pero el gran precio lo pagarán los españoles consiguiendo una “salida de la crisis” a base de acuerdos con países que violan el derecho internacional (recordemos que el aumento de venta de armas en el último año se ha producido a países como Israel o Arabia Saudí, y que miembros de fuerzas de seguridad, en este caso los Mossos d’Esquadra, se entrenan junto a fuerzas de seguridad israelíes que se encuentran desplegadas en territorio legalmente reconocido como palestino).


No hace falta recordar cuantos casos de Palestinos que perdieron sus casas o fallecieron sus familiares, han defendido las organizaciones abiertamente criticadas por este informe, o la cantidad de litros de agua potable al que tienen acceso ahora los palestinos gracias a la financiación española. No es relevante ahora tampoco mencionar cuantos proyectos financiados por los impuestos de los españoles ha destruido el ejército israelí (tanques de agua, plantas de energía solar, viviendas, construcciones civiles…) . Lo importante es recordar que la Unión Europea acaba de publicar que los tPo no son territorio israelí bajo la legalidad internacional con lo que sus productos no pueden etiquetarse como israelíes y no se podrá cooperar con  empresas ni instituciones que tengan intereses o sucursales dentro de los tPo bajo financiación europea. Es importante recordárselo a todas esas empresas españolas que buscan el Dorado en Israel, porque la mayoría de ellas tienen intereses en la construcción de los asentamientos, en la desviación de agua palestina para uso exclusivo israelí, o el aprovechamiento de los recursos naturales y físicos de los tPo. Es importante recordárselo a las empresas y también a Mariano Rajoy, porque un día habrá que rendir cuentas a la UE, a la Corte Penal Internacional y, ojalá, a los ciudadanos del Estado español que les recordarán cómo hemos salido de la crisis violando los derechos fundamentales de otros pueblos como es el Palestino.


lunes, 25 de abril de 2011

Cómo suena un cante de cisne cuando nadie lo escucha


tu cuerpo no pega
con nada
se hizo hielo
y ya
todo le resbala
y sigue cantando
pero cantando
estrofas de mala estrella
que ya
nadie re-cuerda
mañana serás fénix que revive
pero hoy
sólo eres canto de cisne
(del que nadie se entera)

lunes, 18 de abril de 2011

¿Y si no decimos más que tonterías?

Retrotraerse en un verbo muy extraño. Hace poco, se ha encontrado otra pista que indica que, seguramente, la flecha del tiempo (que ya indica cierta inclinación y predisposición hacia un lado, generalmente la derecha, en el imaginario colectivo) puede que tenga un sentido único. Esto haría imposibles los viajes en el tiempo (lástima!!). En este sentido, el verbo al que hago referencia viene a ser como llevarle la contraria a la flecha del tiempo. La forma de explicarlo sería "traerse para atrás" que, aunque parece una mala de traducción del inglés, pongamos por caso de "Back to the Future" o similares, en realidad, lo que viene a practicar es un juego mental muy primario. ¿Quién no ha escuchado a un niño decir el clásico "¿y si...?", unida a cualquier tipo de proposición medianamente absurda. Pues bien, siempre he sentido curiosidad por los" ¿y si..? que acompañan a los prejuicios. ¿Y si los hechos habituales que nos condicionan, ésos que albergamos en nuestro interior como únicos y que, de alguna manera, lo son (es lo que tiene de inconmensurable el sujeto), no fueran más que casualidades. Uno sabe normalmente quién es, cómo ha llegado a ser quién/lo que es, etc. Esto no es ninguna novedad. Uno es capaz de contarse su historia.
Sin embargo, ¿qué pasa cuando uno olvida esos recuerdos que le hacen ser quien es? Las amnesias son el caso más evidente de esta situación. Otra mucho más reciente es el Alzheimer. Una persona que se encuentra en cualquiera de estas dos situaciones (y muchas otras) no está en condiciones de retrotraerse a ciertos momentos. Si no puede contarse su historia, ¿dónde queda su identidad? Si uno no se acuerda de dónde conoció a sus amigos, ni a su pareja, ni de que su abuelo lo llevaba al parque, ¿cuál es la relación que no tiene con sus amigos, con su pareja o con su abuelo? Oliver Sacks ya trata de estos temas ampliamente en algunas de sus obras. Pero, en realidad, más que las personas, a mi me interesan entidades más abstractas, en este caso. Los metarrelatos, término bastante pedante que hace referencia a esta narración interiorizada que uno tiene de sí mismo, de las cosas y de su relación con ellas, son construidos por personas, pero no necesariamente para las personas. Los pueblos tienen metarrelatos, la ciencia tiene metarrelato, los equipos de fútbol, las estrellas de Hollywood tienen metarrelatos (nadie piense que lo que sabe de la vida de Julia Roberts es Julia Roberts, ni que tan siquiera se acerca al relato que la propia Srta. Roberts tiene de sí misma). Incluso las palabras tienen su propio metarrelato, según la suerte de aparecer en ciertos textos o no, quién las utilizó y con qué fin.
Pues bien, a este concepto, un señor que se llamaba Thomas Kuhn le dio el nombre de paradigma. El paradigma es un concepto que ha hecho correr ríos de tinta, algo más de lo común en la discusión de un concepto filosófico-antropológico-sociológico-etcéteralógico (lo que es menos que la que hace correr un Real Madrid-Barça, pero más que el ritual de apareamiento del dragón de Komodo). Y es un concepto que a mí, personalmente, siempre me ha resultado interesante porque de alguna manera da razón de porqué a veces me siento en comunión con otras personas, con cierta idea de pueblo, con algunas palabras e, incluso, con ciertas estrellas de Hollywood.
Sin embargo, retrotrayéndome al principio (espero que siga ahí), lo que me gustaría señalar, ni demostrar ni probar objetivamente, que son palabras muy ajenas a mi paradigma, es que....mierda!!!.......no puede ser...............se me ha olvidado....

domingo, 6 de febrero de 2011

Nuevos símbolos para el mundo árabe

La política internacional no es tan lógica y geoestratégica como algunos piensan, y por eso necesitan escudarse siempre es una logia o grupo en la sombra manejando los hilos. La política internacional, así como el Mercado, como los movimientos sociales, tiene mucho de visceral. Y por ello es impredecible, inconmensurable, irracional. Eso no quiere decir que la parte racional del asunto, los científicos, no hayan intentado comprenderlo, medirlo, razonarlo. Y de esa manera nos encontramos con los discursos de poder.

La “visceralidad” se compone, se mueve y se guía por símbolos. Se mueven y estallan por símbolos como por ejemblo la quema de Don Mohamed Bohuazizi que en un momento dado aunó todas las frustraciones y agonías para transformarlas en un movimiento político.

Se componen y se forman identificaciones con lugares que en verdad no estaban creados para eso. De ahí Tahrir (qué bonita palabra ha aprendido el mundo gracias a los egipcios), la plaza de la liberación, creada para glorificar la revolución de 1952 que generó el nuevo Estado Egipcio, y que luego fue el mismo causante de la opresión. Al igual que pasa con los cánticos nacionales y el número de banderas de Egipto izadas. La re-apropiación del símbolo nacional con un significado creado por la nueva sociedad civil. De esta manera la nación, en el sentido de comunidad, nace ahora de abajo-arriba y no de arriba-abajo como se había dictaminado antes.

Pero estos símbolos también pueden definir y modificar la realidad. Así como Hume proponía que sean las impresiones las que formen la esencia. Pueden definirla como el día de la rabia y pueden modificarla como el “día de la partida” de Mubarak. El “objeto” Mubarak puede que se vaya hoy viernes 4 de enero o no, pero Mubarak “poder” se ha ido. Ha muerto. Ha sufrido un proceso de enterramiento desde el día de su muerte en “el día de la rabia” hasta que su idea se ha ido. Zizek decía que "un hombre sólo es rey porque sus súbditos se comportan ante él como un rey” y Mubarak ahora sólo actúa como tal.

Los símbolos también pueden utilizarse, modificarse por medio de los discursos de poder. De ahí que Irán intente llamarlo “revolución islámica” para cambiar el concepto de “revolución árabe”. Irán no es el mundo árabe, es persa. De ahí que necesite cambiar el adjetivo para poder apropiarse de ellos y decir que la primera revolución islámica fue la iraní de 1979. Pero, como muchos analizan, no tienen nada que ver. Si bien el Sha Mohamed Reza Pahlevi tenía ciertas similitudes con Mubarak: dictador laico, promovido por potencias occidentales y ejerciendo un poder totalitario a pesar de ser una supuesta democracia; la forma que ha tomado la intifada egipcia y tunecina no tienen nada que ver. La iraní fue mucho más partidista, es decir, había un partido en la sombra promoviendo dicha revolución. La egipcia ha sido mucho más popular, y eso lo saben los partidos políticos egipcios que no han querido “apropiarse” de ella, ej. los Hermanos Musulmanes, y están actuando como interlocutores. La segunda gran diferencia es que no hay ningún componete religioso en este levantamiento, y, a pesar de que Mubarak haya inventado conflictos entre musulmanes y cristianos, en la plaza Tahrir se canta: "Musulmanes y Coptos [cristianos] mano a mano por un nuevo amanecer".

Estamos viendo la recreación de nuevos símbolos en el mundo árabe. Estos nuevo símbolos y conceptos están creados de abajo-arriba, mal que le pesen a muchos analistas y políticos. Estos nuevo símbolos son los que regirán el mundo árabe en el nuevo s. XXI y ya no hay marcha atrás. Por ello, tarde o temprano, serán apropiados por palestinos, jordanos, sirios y libaneses. Como ya se está haciendo. El gran problema para algunos es cómo influenciarán estos nuevos símbolos dentro de la estrategia geopolítica de Oriente Medio. Irán e Israel ya no son los únicos actores luchando en una guerra de contención y apropiándose de los simbolos: democracia, islam, occidente, oriente. Y eso va a suponer una perdida de poder e influencia dentro de sus conceptos de proxy war: Israel comienza a no tener aliados y sentirse más solo, Irán pierde influencia en siria, líbano y egipto (con los Hermanos musulmanes, aunqu estos últimos nunca fueron muy pro Iran). Pero no sólo ellos, los estados de la península arábiga, en especial, Arabia Saudita, perderá influencia y un nuevo actor, Al Jazeera (con Qatar por detrás) está ganando mucho más poder.

Los políticos odian las crisis, por eso tenemos el concepto de crisis y conflicto como algo negativo (de nuevo un discurso de poder) pero para la “sociedad”, las crisis y conflictos pueden ser muy positivas ya que implica el debate de las necesidades primarias de la población. Esta época de crisis será horrible para los gobiernos pre establecidos pero una ventana de oportunidad para una nueva sociedad árabe que empieza a surgir.


jueves, 3 de febrero de 2011

Divide y vencerás se dijo Mubarak al 8º día de manifestaciones

Muchísimas conclusiones se pueden sacar de las dos semanas que acaban de pasar en el mundo árabe, pero las consecuencias no podrán preverse y sólo las sabremos, algunas, en un mes, otras, las más importantes, en años.
La primera es la causa. En una mentalidad de causa efecto tendemos a buscar elementos de corto plazo que nos expliquen una situación compleja. Pero esto es imposible. Podemos hablar de la quema a lo bonzo de Don Mohamed Bohuazizi (don porque se ha ganado todos mis respetos), otros hablan del efecto twitter/ facebook y de la influencia de Al-Jazeera, pero todos estos no son más que catalizadores de factores de largo alcance que tenían que explotar. Si existe alguna causa principal, es la confianza absurda tanto de los regímenes árabes como europeos e internacionales, en que no existe una sociedad civil árabe capaz de contestar a su gobierno. En cierta medida parecía verdad, ya comenté en un post anterior como la población palestina ha sido la única que ha plantado cara en todos los países que se encontraba, y, justamente por esta condición, han sido expulsados, odiados y masacrados (septiembre negro y las matanzas de Sabra y Chatila) por sus “hermanos” árabes.
El poder del líder en el mundo árabe no es sólo militar y político, sino cultural, legítimo y sin discusiones. Así encontramos al rey Abdullah de Jordania, los Saud en Arabía Saudi, Mohamed VI en Marruecos... y los que no tenían una legitimidad real la han creado: Mubarak en Egipto, Gaddafi en Libia, Ben Ali en Túnez. Sus caras sonrientes recorren los países a modo de cartel de propiedad: “os recuerdo que todo esto que ves, es mío” y las criticas recorren el silencio o la cárcel. La red nepotista y corrupta que han creado estos líderes laicos se asemeja a la mafia y extiende su radio de influencia hasta lo más profundo de la nación.
La tercera causa, aparte de la confianza extrema en el sistema y el poder del líder, es que para legitimarse internacionalmente estos sistemas se haya envuelto de una especie de “democracia” pero completamente tergiversada por los factores anteriores: con elecciones (amañadas), partidos (familia/redes) e intereses estatales (nacionales, es decir, “si yo soy la nación, para mí y los míos”).
La cuarta, y principal, es una situación social insostenible. Siendo Egipto un país emblemático del desarrollo político y económico para el mundo árabe con Nasser, ha acabado con unos niveles de pobreza y corrupción tales que ha provocado que la gente salga a la calle sin importar por sus vidas.
Pasemos entonces a las tres primeras conclusiones después de una semana de revueltas:
Primera, el lider ha muerto. Puede que las manifestaciones en Egipto tengan éxito inmediato o no (debido a la respuesta violenta de ayer y hoy) pero desde la caída de Ben Ali el concepto del líder se ha desacralizado. Esta sacralización es la piedra angular del poder, como hemos comentado, y una vez rota no se puede volver a componer. Por ello, puede que Mubarak continúe un poco en el poder pero no podrá re-legitimarse. Y esto mismo es lo que asusta al resto de los dirigentes árabes excepto en aquellos donde el “soborno popular” es lo suficientemente poderoso para calmar a sus ciudadanos: Arabia Saudí, Libia y Emiratos Árabes Unidos.
Esta revolución popular me resulta más parecida a las de 1830-1848 que a la de 1989. No por la antigüedad, no quiero caer en el comentario naïf de ver los regímenes árabes como medievales sino por su componente conceptual. Mientras que la de 1989 fue una caída escalonada de un sistema, estas son deslegitimadoras del poder y un escalón de libertad social que no podrá volverse atrás a pesar de que ciertos países tuvieran su “Restauración”, estas revoluciones árabes son las semillas del futuro.
Segunda conclusión, los mal-llamados partidos islamistas están sabiendo jugar sus cartas. Lo que nos lleva a otra subconclusión: el análisis que hacían de la situación política era errónea (por no incluir que intencionadamente) y tergiversada. Los Hermanos Musulmanes de Egipto, Hizzbollah en Líbano y En Nahda en Túnez han decidido que es mejor ser un partido influyente que un partido en el poder. Esto implica dos cambios importantes. Primero que han dejado de ser “totalitarios” en el sentido de querer adentrarse en todas las parcelas del poder público y privado como otros partidos y regímenes sí hacen; y segundo, que están mirando más a la evolución de Turquía que a Irán como ejemplos de estrategia política. Mencionados partidos tendrán que tender a ser poco a poco desdemonizados, pero lo más importante, es que deslegitima la “lucha contra el terrorismo” interna que han legitimado a estos regímenes dictatoriales ante cierta comunidad internacional.
Tercera conclusión, los árabes se han dado cuenta de que el pueblo debe tener y tiene el poder. Los regímenes dictatoriales, al revestirse de “democracia” como ya comentamos, no puede utilizar la fuerza bruta para contrarrestar esta ola de protestas. Por ello, Mubarak se dijo al 8º día de manifestaciones: divide y vencerás. Para contrarrestar las protestas populares necesito al “pueblo”, y está utilizando a sus “redes” y fuerzas de seguridad de paisano para contraatacar a los manifestantes de la Plaza Liberación. Pero al caerse el muro del líder y debido al nivel de desesperación los manifestantes no van a dar marcha atrás con lo que sólo un cambio drástico puede acabar con la tendencia de una suerte de guerra popular que acabe momentáneamente con las protestas pero no con las reivindicaciones.
De ahí que concluyamos que sea más parecida a la revolución de 1830, porque aunque sea dentro de 18 años, todo esto volverá a aparecer. Si a esto le unimos las consecuencias geopolíticas que tendrá una vez se estabilicen los nuevos o viejos gobiernos, se hace más evidente que de aquí a diez años el malconocido como Oriente Próximo no será el mismo. Recordemos las alianzas geopolíticas de finales del s.XIX tras los nuevos Estados y tensiones. Todo ello aderezado con un Israel revisando su agenda de contactos y una guerra de contención contra Irán.
Artículos para tener una mejor opinión que la que doy yo:
SLATE "We Are Making Our Future" A dispatch from the massive protest in Cairo's Tahrir Square.
Slavoj Zizek sobre el cinismo de las potencias occidentales y demás http://www.guardian.co.uk/commentisfree/2011/feb/01/egypt-tunisia-revolt

Para todo lo demás: The Guardian y Al-Jazzera

viernes, 17 de diciembre de 2010

El curioso objeto de la ideología (boceto para reflexión)

Sigo buscando elementos que me expliquen la identidad política palestina. Por eso he tardado tanto tiempo en escribirte. Es una tarea difícil porque hay que indagar, escarbar una esencia a través de múltiples apariencias y casi todas contradictorias y dolorosas.

Podría, primero, poner dos ejemplos, pinceladas muy sutiles, y luego observar e interpretar las diferentes teorías que me rondan.

Primer ejemplo: resulta que, por razones que no pienso contar, ya que afectan a personas que no conozco personalmente, cierto grupo de europeos empiezan a gritar “Free Palestine” en mitad de un local de Ramallah con internacionales y palestinos, y estos últimos los miran tan extrañados que el coro se calla. Segundo: me contaron que, el año pasado, en Jericó, un conducto palestino forofo del Real Madrid atropelló a dos seguidores palestinos del Barça después del 2-6. “Los activistas son más palestinos que los palestinos así como los palestinos son más forofos de la Liga que los españoles, curioso este sublime objeto de la identidad (política y social)”

Y ahora, vamos con las teorías inconexas. Una de las primeras que me encuentro es el “orientalismo” de Edward Said, donde nos enseña interpretación del mundo árabe que ha hecho la cultura occidental y sobre la cual se han articulado derivaciones e incluso respuestas por parte de ese “mundo árabe”. Es decir, el mundo árabe generó una nueva idea de sí mismo en función a lo que los occidentales pensaban de ellos. Esto lo podemos interpretar en función a un significante y un significado cortados por el Ideal del Yo y el ideal del Otro sobre el Yo, generando un síntoma y un trauma. Puro Zizek o Lacan (si lo hubiera leído en profundidad).

Esta interpretación que hace Said es perfectamente aplicable al caso Palestino, pero con múltiples ramificaciones o apariencias. Por un lado, tenemos las apariencias que nos dan las interpretaciones europeas y por ende, usamericanas: grupos terroristas árabes, grupos de liberación socialistas árabes, partidos corruptos, islamistas, negociadores de paz… todas estas apariencias hacen referencia a una misma esencia con lo que, aunque puedan parecer contradictorias, todas y cada una de ellas poseen parte de esa esencia, son reflejos de un mismo objeto. El problema es que seguimos considerando las apariencias como verdades absolutas, impidiéndonos ver el bosque. Como opinaba mi amigo Imanol haciendo referencia a Hume “habría que preguntarse que si realmente hay tantas apariencias, reflejos de un objeto en muchas direcciones, quizás es que el haz de impresiones forma la sustancia, como decía Hume, y que, realmente, no hay más que vacío, solo unas estructuras que soportan un pueblo (palestino),los más palestinos que los palestinos, que lucha contra otra estructura que soporta a otro pueblo(Israel judíos, como lo quieras llamar) y que no abrigan esperanzas de solución de un conflictoque hace mucho que superó a sus contendientes en pos de una generalización del trauma que supuso la conformación del Estado de Israel, pecado original que no consiguen superar”.

Por ello,surgen preguntas como estas: ¿por qué un miembro de un grupo socialista como Fatah lleva un Mercedes por las calles de Ramallah?, ¿por qué no hay elecciones?, ¿por qué ganó Hamas en poblaciones cristianas como Taybeh?, ¿por qué personajes que cambian de partido son odiados como “traidores” y después de dos años se negocian listas conjuntas entre ellos?… y también surgen grandes errores de movimientos políticos, como un organización europea que se “hermana” con un partido político por un ideario común, pero sucede que el partido palestino va cambiando según los acontecimientos y el acuerdo se mantiene; o que se consideren los partidos palestinos como seculares de corte socialista; o que, como ejemplificaba al principio, existan activistas internacionales más “palestinos” que los propios palestinos.

También tenemos la identidad de Palestina en función del resto de los árabes. En 1948, no existía la cuestión palestina, era una cuestión árabe (identidad que también ha ido variando a lo largo del s. XX, primero bajo la dialéctica de árabe-tribu; luego, árabe-nación; y, más tarde, árabe-islam) y esto duró hasta la guerra del 73. Tres elementos muy importantes cambiaron este hecho: la influencia de la política de Kissinger, el abandono de los países árabes y el reconocimiento de Israel, y los problemas internos con los refugiados palestinos. A partir de ahí, se empezó a generar una identidad palestina de no-jordano, no-sirio, no-libanés, que ha tenido una influencia muy traumática en la formación de la identidad palestina. Pero esta negación ha tenido también otra consecuencia muy importante, a saber, al no identificarse con ningún Poder pre-establecido y al vivir bajo todo tipo de opresiones “extranjeras”, han desarrollado una gran capacidad subversiva, y crítica con el poder., por ello critican abiertamente el gobierno establecido, incluso a Arafat antes de su muerte. Y este hecho es muy característico dentro de un mundo árabe en el que la figura del dirigente está sacralizada.

Asimismo, tenemos otra apariencia, mucho más compleja, la que se ha formado con respecto al Otro/Israel. Una relación opresor-oprimido llena de traumas. Zizek comenta la idea de Adorno de que “la sociedad no existe”, que cualquier intento de definición se ve atrapada “en la oposición entre organicismo e individualismo” y que uno de los síntomas más claros durante la formación de la “sociedad moderna” ha sido el antisemitismo. Al no poder definir positivamente a “la sociedad moderna” ésta se explica negativa y tautológicamente “es lo que no es semita”. La exageración de este discurso organicista han sido, sin duda alguna, el fascismo italiano y el nazismo alemán de los años treinta, un reflejo de la democracia burguesa en el callejón del gato. Recordar que Mussolini definía al Estado Italiano como una suprademocracia donde la voluntad general se expresaba por medio de Il Ducce. Los campos de concentración no fueron inventados por los alemanes, sino por los americanos con los japoneses o por la misma Gran Bretaña en la Guerra de los Boers. El nazismo es el cuadro de Dorian Gray de la sociedad moderna.

Siguiendo este razonamiento, se explicaría que el sistema de opresión israelí sobre los palestinos haya sido comparado con el nazismo. La sociedad israelí ha sido construida en base a la influencia europea del s. XX, un sistema artificial en base a la aliyah que ha congregado identidades de todas partes del mundo. Por ello, al igual que no existe la “sociedad”, no existe Israel, y los palestinos son el síntoma.

La identidad palestina parece que tiene parte de este “resto” formado por la dialéctica entre existencia y síntoma. El gran problema de los palestinos es que este resto está sustentado sobre un sistema de relaciones de poder opresivas que llegan a derivar en síndromes de Estocolmo o en cinismo (“el palestino conoce lo que pasa/hace pero aún así lo hace” haciendo referencia a Zizek que interpreta el concepto de ideologia de Marx: “Ellos no saben lo que hacen pero lo hacen”). Esto podría explicar porqué en las tiendas sigue habiendo productos israelíes a pesar de la política de boicot, los palestinos prefieren leche israelí porque la consideran “mejor”. También podría explicar porqué existe un aumento de solicitudes de permiso para entrar en israel o que existan palestinos trabajando en las colonias. Existe una explicación en base a la economía (necesidad de recursos) y a los derechos humanos (libertad de movimiento) ¿pero no están cortadas dichas explicaciones por un eje transversal bastante traumático?

La identidad palestina es un sistema muy frágil sustentado sobre mucho dolor y sometido a muchas (o)presiones. Por ello, no es lo mismo la “palestinidad” de los altos “negociadores” e “internacionalistas” que se mueven por Europa, Estados Unidos y el resto del mundo dando conferencias, que la de un gazatí en Cisjordania, que no puede salir de la ciudad en la que esté. Por ello , que “Gaza” y “Cisjordania” sean tan diferentes y tan parecidas, sobre todo en el tiempo (y de ahí, la buena comparación de Joe Sacco sobre la Gaza de los 60 con la actual).

Y volviendo al otro lado del espejo, cierta identidad israelí no podrá reconocer nunca a los palestinos y podrán dar miles de explicaciones tautológicas al respecto (Israel es lo que no es palestino/árabe), explicando también porqué sufrieron tanto las comunidades sefarditas y mizrajim (judíos del Magreb) debido a su “arabidad” y que éstos hayan potenciado su sionismo (condición de judíos) votando a partidos de extrema derecha como el SHAS o el Likud (al igual que los inmigrantes de segunda generación votaron a la derecha en Holanda, o los “charnegos” votaran a ERC). De ahí que toda negociación sobre elementos “físicos” esté siempre pervertida por los traumas y que cada paso en las hojas de ruta esté condenado a ser distorsionado por preconcepciones, discursos de poder, juicios de valor y malinterpretaciones (recordad el triángulo del conflicto de Galtung Problema-Procesos-Percepciones).

El proceso que necesitan Israel y Palestina no tiene que estar basado en la negociación, sino en la terapia psicosocial.

Referencias:

Edward Said “Orientalismo” 1978

Slavoj Žižek El sublime objeto de la ideología ed. Siglo XXI, México

Gema Martín Muñoz El Estado Árabe. Crisis de legitimidad y contestación islamista Madrid, 2000

Johan Galtung Tras la violencia, 3R: reconstrucción, reconciliación, resolución. Afrontando los efectos visibles e invisibles de la guerra y la violencia. Bilbao: Bakeaz/Gernika-Lumo: Gernika Gogoratuz, 1998.

Joe Sacco Footnotes in Gaza. Random House Mondadori, 2010

domingo, 25 de julio de 2010

Buscando una palabra en el desierto


Desierto del Neguev
Un hombre caminando por el desierto, lleva a su familia a cuestas. No hay nada, tan solo tierra, aire y una sensacion de perdida, de no encontrarse ni encontrar nada. Algunos pajaros le indicaron el camino, pero estos vuelan y el no. Algunos pajaros le indicaron un camino que lo llevo a adentrarse mas en el desierto, sorteando dunas, montañas y tormentas. Al final se canso de los pajaros, urracas en su opinion. Se alimenta de lo poco que encuentra, y la mayoria va para su familia.

En medio del desierto hay una casa enorme, bien fortificada, con aire acondicionado, agua potable, un huerto, y todo tipo de tecnologia moderna que uno se pueda imaginar. El hombre llama a la puerta y nadie contesta. Vuelve a llamar, y nadie contesta. Intenta saltarse la valla para conseguir algo de fruta y una rafaga de disparos le contesta. El sale corriendo, pero entonces los pajaros en bandadas atacan la casa. Las rafagas matan a la mitad de los pajaros y gran parte de ellas se dirigen hacia el y su familia, matando a un hermano. El pide a los pajaros que no vuelvan a atacar. La valla que rodea la casa se hace mas grande y mas amplia.

El hombre llama a la puerta y un Viejo barbudo contesta que si quiere algo de fruta solo puede entrar el, pero no su familia. El dice que no puede permitirlo, pero despues de una dura conversacion decide que entre uno de sus hijos. El viejo vuelve a hacer mas grande y mas amplia la valla

El y el resto de su familia siguen fuera, pensando que su hijo estara major, aunque separados. De repente llueve y consiguen agua pero estas lluvias son intermitentes y no hay agua para siempre.

El hombre llama por ultima vez, pero el Viejo vueve a rechazarlo y construye una valla mas amplia aun. Entonces el hombre se da cuenta de una cosa: el Viejo esta encerrado en su jaula de oro.

Sameh comentaba que el hombre refleja a los palestinos y su sensacion de perdidos en el desierto de la Historia, los pajaros: los paises arabes y la lluvia: Europa y su “ayuda humanitaria”.

Estoy buscando la palabra, como Borges, que pueda encerrar en una definicion todo lo que pasa, paso y pasara. Pero ni si quiera la parabola de Sameh me sirve. Me gusta la sensacion de perdida palestina y la sensacion de jaula de oro Israeli. Tampoco me sirven palabras como apartheid, colonizacion u ocupacion. Pero no creo que con dos meses se pueda escribir algo sobre sensaciones, a lo mejor sobre un monton de datos que no llevan a ninguna conclusion. Un profesor mio decia con respecto a China (pero es igual de valido para esta tierra) “pasa dos semanas y podras escribir un libro, pasa dos anyos y podras escribir un articulo, pasa diez o una vida, y no seras capaz de escribir mas de una pagina”. Yo solo busco la palabra, pero todavia no hay hombre que la haya inventado.

jueves, 15 de julio de 2010

De lo visible y lo invisible

En México, la gente no ve la televisión, la mira. Esto podría parecer un detalle sin importancia, pero no lo es. En ningún caso lo es. No es lo mismo mirar hacia los políticos corruptos que verlos. Ni tampoco mirar los seis mil muertos del año pasado que verlos. Nunca se sabe lo que puede pasar si se ve la realidad, o lo más parecido a ella que se pueda percibir. No se sabe lo que pasará si se ve lo invisible. Muchas cosas en este país son invisibles. No quiero decir marginales, quiero decir invisibles, imposibles de ver, mucho menos de tocar. Ejemplos notables de invisibilidad son los pobres, pero es un ejemplo demasiado típico. Ya hay antropólogos que se han dedicado a investigar lo invisible en este sentido: en la gran y feliz cosmópolis, no existen las chabolas, ni los toxicómanos, ni siquiera los ladrones, los asesinos o los violadores hasta que un desafortunado, pero, por lo demás, excelente ciudadano, se encuentra con ellos, se enfrenta a ellos, los sufre. Sin embargo, México es diferente. Eso es visible, está a plena luz, cualquiera puede contar decenas de anécdotas, propias o ajenas, de situaciones terribles: secuestros express, dedos que viajan por correo, cabezas que penden de la mano de algún forense, tras un ajuste de cuentas demasiado vehemente, campesinos que mueren para chantajear a sus patrones con la "protección" adecuada, viejos métodos en el Nuevo Mundo.
Pero de lo que me gustaría hablar es de lo invisible de verdad. Curiosamente, la gente rica no es ostentosa aquí. No se exhiben los anillos, ni se fanfarronea con un coche. No es que no pase, es que los ricos de verdad no lo hacen. No lo hacen porque no quieren verse involucrados en lo visible que describía antes. Nadie quiere que sus hijos sean secuestrados, ni ser chantajeado contra la integridad de su ser querido. Sorprendentemente, mientras entierran la riqueza de un país bajo la manta, los ricos mexicanos no son vistos, aunque casi todo el mundo los mira de vez en cuando. Salen en revistas, se cubren de gloria, pero pasean por cárceles de lujo en la que se les sirve con devoción desde niños. No tienen necesidad de conocer el mundo, de vivirlo, les basta con salir de su país para esto.
Otro aspecto por el que se mira mucho en México es la religión. Sin embargo, no se ve por ninguna parte una creencia firme, una disposición trancendental. Si existe algo que se pueda llamar carácter nacional, un pueblo mundano como el mexicano no podría jamás adorar una fe sin imágenes, sin Vírgenes de Guadalupe en las calles, en la paredes, en las postales, sin un santuario en el que una caja reza: "Deposite sus milagros aquí". Porque en México se cree en los milagros, en el milagro de que el país funcione, de que las cosas urgentes sean algo más que pendejos con prisa. En el milagro de que los ricos dejen de ser ricos. Las calles se llenan de manifestaciones en las que se pide, casi rezando, por un mundo más justo, por un salario más digno, por unos derechos anticuados que la constitución conmemora, mentando más que imponiendo.
En uno de sus libros, Slavoj Zizek, interpretando a Lacan, nos dice que "la ideología designa una totalidad que borra las huellas de su propia imposibilidad". Es como el bosque que no nos deja ver el árbol. En este caso, mirar la televisión es construir un México de lo invisible, de lo oculto tras una elaborada celebración autoafirmante de valor, irreal como cualquier otra, pero que escatima avisos para navegantes, dando patente de corso a todo lo que no se ve.